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Té de color del oro (Anubis)

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Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Jin Pakpao el Mar Mar 13, 2018 6:50 pm

Había sido una mañana preciosa, el cielo de un azul intenso y el sol brillante, sus cálidos rayos de luz pasando a través de los cristales de colores de la ventana que dibujaban patrones multicolor en el piso de la tienda y sobre algunas de las mesas.

Que poco le apetecía quedarse dentro de la tienda en un día como ese. Extrañaba el bullicio de una multitud divertida, y el desenfado de no tener que preocuparse de nada en todo el día.

De no ser porque había una cliente muy anciana, sentada allá al fondo de la tienda, tomando muy tranquilamente su tercera taza de té, había cerrado la tienda y se habría ido a dar un paseo.

El cartel de “Se busca ayudante” que había puesto en la ventana llevaba ahí casi dos semanas y no había venido aún ningún solicitante a preguntar por el empleo.

A lo mejor, pensó de pronto mientras limpiaba las mesas, tendría que recurrir a métodos más llamativos y modernos para anunciar que estaba contratando.

Tampoco era que fuera un mal trabajo ¿No? Bueno, podía llegar a ser algo pesado si había mucha gente, pero pagaba bien. Y él se consideraba un muy buen jefe. Y aun así había tenido mala suerte con los empleados.

-Tal vez unas vacaciones.-murmuró para sí mismo pensando en incluso cerrar la tienda por algunos días.

Escuchó la vocecita de la anciana, así que fue a servirle más té y a ofrecerle más bolitas de dulce de arroz. Ella las aceptó y se las comió tan lentamente como las que le había servido antes.

A Jin le gustaba aquella señora tan pequeña y arrugada, de movimientos tan lentos que se tomaba todo el tiempo del mundo para disfrutar el té.

En general, a Jin le gustaban mucho sus clientes, disfrutaba conocer a cada uno con sus peculiaridades.

Y le encantaba su tienda.

En general, amaba aquel trabajo.

Pero amaba otras cosas también y ya no tenía tiempo para ellas.

Se metió a la cocina para ponerse a limpiar un poco allá adentro, siempre atento por si escuchaba a la anciana mujer llamándole, o las campanillas sobre la puerta anunciando a algún nuevo cliente.

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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Invitado el Miér Mar 14, 2018 9:17 am

- Un mes ha pasado desde que Anubis fue obligado a abandonar la casa que consideraba su hogar para evitar ser cazado o "recuperado" como "propiedad sin dueño", con la desaparición de su amo su mundo se desmoronaba sin remedio.  

Caminaba bajo el sol usando su capucha para ocultar mejor sus rasgos, ya no usaba sus joyas por evitar ser llamativo y claro que algunas ya había tenido que venderlas para conseguir algo de dinero; las que le quedan las guarda muy bien por evitar el hurto, debía ser muy precavido en las calles y más de una vez en carreras a causa de diferentes peligros.  

Eso era un giro tan abrupto de su estilo de vida, ya le habían dicho en algunas ocasiones que podía solo renunciar a sus recuerdos para tener una vida nueva y feliz al lado de otro amo, pero... Anubis no podía hacer eso, sería negar la existencia de esos días tan felices... de ese amor tan inmenso que para todos era un simple programa, pero para él hacía parte de la prueba de que él, un pet, había experimentado, conocido la vida y la muerte a través de su Aa perti, un dios de la muerte que brindó a su existencia la sensación de estar realmente vivo...  
Tenía hambre y estaba un tanto deprimido, no traía mucho dinero así que al ver el establecimiento pensó que al menos un té estaría bien para mitigar la fatiga.

Al acercarse a la entrada sus ojos se posan en el letrero abriéndolos un poco más "Se busca personal", el moreno no duda en pasar haciendo sonar la campanilla de la entrada, aunque ya estando dentro las dudas le aquejan... ¿Y si el dueño del local hace muchas preguntas? Es un pet pidiendo empleo después de todo, querrá saber de su amo o podrá sospechar que se ha fugado y hablarle a la tienda para que vengan por él... Sujeta con su mano derecha el cordel de la chaqueta algo nervioso, no podía mostrar inseguridad o vulnerabilidad... No, al contrario, si lograra engañar al dueño y hacerle creer que en efecto solo es un trabajo admitido por su amo para que se distraiga no correrá peligro... O esa es la idea.

Toma aire y suspira deslizando sus dedos por el borde de la capucha para retirarla y sonreír mirando el lugar con curiosidad percatándose de la señora mayor y haciendo una venia cordial en modo de saludo junto con las palabras usuales de su protocolo-

Asalam Ealykum, dios sea con usted  
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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Jin Pakpao el Jue Mar 15, 2018 6:32 pm

Le habían hecho una entrega esa mañana, tenía las cajas apiladas en un rincón, esperando a que las desembalara.
Tomó primero la caja que tenía el té. Había que sacarlo cuanto antes y guardarlo apropiadamente para que no se dañara en lo más mínimo.

Trataba aquellos polvos y hojas secas como si fueran tesoros. Así los consideraba.

Sacaba cada paquete de té de la caja, lo inspeccionaba cuidadosamente y luego lo guardaba en el estante correspondiente.

Tenía un paquete que decía “Té Oolong” en las manos, acercándolo un poco a su rostro para alcanzar a percibir el aroma que desprendían las hojas. Podía saber que era té de buena calidad sólo con el aroma. Entonces escuchó las campanillas de la entrada, y entre el repiqueteo metálico percibió también una voz, aunque no alcanzó a entender lo que decía.

-¡Enseguida lo atiendo!- avisó, poniendo el paquete de té en la mesa y saliendo de la cocina para encontrarse con un joven rostro y moreno. Lo siguiente que notó fueron las orejas en su cabeza mientras el muchacho se bajaba la capucha.

Le sonrió amablemente y extendió una mano una hacia las mesas para indicarle que pasara a sentarse, como hacía con todos los clientes.

-Bienvenido. ¿Qué deseas tomar? La especialidad del día es infusión de té verde y naranja, aunque con él calor del día podrías querer beber algo frío. También tenemos una variedadde dulces.-
miró alrededor por si había dejado algún menú a la mano, pero como no encontró ninguno se dio la vuelta para volver a la cocina. –Siéntate, en seguida te llevo el menú.

Rapidamente fue a la cocina y volvió con el menú para ponérselo al chico en las manos.

-Adelante, pide.

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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Invitado el Vie Mar 16, 2018 5:33 pm

-Cuando el albino sale de la cocina y le ofrece tomar asiento el moreno le hace una venia por cortesía con la cabeza y se acomoda mirándolo con discreción paseando esos ojos de tono malva cristalinos, devolviendo la sonrisa, intentando interpretar el tipo de hombre que es aquél peliclaro, sus joyas y escamas le son llamativas al pet que no puede evitar esa curiosidad natural en él aunque no las mira tanto como desearía por evitar ser grosero y se pregunta qué clase de ser es aquél hombre dudando que sea humano pero sin saber determinar la raza a la que pertenece-   

Shukran, Gracias... -Traga suave saliva intentando que no se note su apetito cuando le ofrece sus productos, todo lo que menciona el hombre suena muy bien pero primero debería ver los precios, y claro, hablar del cartel que sería lo más importante, en el momento que el encargado se va por el menú Anubis vuelve a mirar el lugar, la mujer sigue tomando su té como si el pet fuera parte de la decoración, eso hace que Anubis se pregunte si la señora si quiera ha escuchado algo, los humanos a esa edad van perdiendo facultades, es lo que piensa y en un grado envidia... Ella podría incluso ver algún día a su Aa Perti... Un suspiro suave mientras apoya sus manos un momento sobre la mesa una encima de la otra hasta que vuelve el albino. Recibe el menú para darle un vistazo, wow ¡Qué rico luce todo! y ¡Qué hambre da! pero... No hay dinero para todas esas delicias.. Y es que los dulces vuelven loco al Pet y de poder hacerlo seguro que pediría uno de cada tal, ese brillito en sus ojos lo delata y de nuevo traga saliva un poco más marcado antes de volver sus ojos al encargado intentando guardar las apariencias para que le note sobrio-  

Todo luce muy bien, creo que pediré un té helado de durazno con limón y un postre de almendras si es tan amable... -Eso era lo que podría cubrir con lo que lleva ahora mismo así que le entrega el menú de regreso sin borrar su sonrisa-  Tiene un bello lugar aquí, ¿Es siempre tan tranquilo? En la ciudad hay tanta variedad étnica que los estilos de las casas y locales son muy diferentes, aún si se está en Japón a veces parece que se ha viajado a otro lugar dependiendo del sector...  

-Comenta intentando crear conversación que le permita tocar el tema del empleo; no mentía, ese estilo tan tradicional le recordaba su hogar siendo de su agrado-
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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Jin Pakpao el Lun Mar 19, 2018 5:24 pm

Shukran. Esa palabra no la conocía, pero había captado su curiosidad de inmediato al suponer que aquel recién llegado cliente venía de algún lugar que él no había visitado todavía.

Sin embargo no dijo nada, y se limitó a mirarlo con los ojos brillantes de sincero interés.

Como prometió, no tardó mucho en regresar con el menú para él, y se quedó de pie al lado de la mesa mientras el muchacho elegía. Por mientras lo contemplaba con la curiosidad con la que miraba a todo desconocido que cruzaba la puerta de su tienda.

Siguió el movimiento de sus ojos bajo la piel de sus párpados que tenía el aspecto de una seda del color del caramelo tostado, bajo el flequillo de aquel reluciente cabello negrísimo.

Por la expresión que ponía, le dio la impresión de que le agradaba lo que veía en el menú, y aunque había ordenado algo sencillo, sabía que lo encontraría satisfactorio. No vendía nada en su tienda que no hubiera probado y aprobado el mismo.

-En seguida.-respondió, tomando el menú, e iba a girarse para volver a la cocina, pero se quedó quieto, atento a su comentario.

-Como si muchos lugares de diferentes partes del mundo estuvieran todos juntos en unas cuantas calles.-sonrió. –Es verdad. Es una de las ventajas de vivir aquí. Aun así, ir de verdad a un lugar lejano y desconocido tiene un encanto único que no puede ser experimentado de otra manera más que viajando…- uno que él había experimentado muchas veces y que amaba.

¿Conoces esa sensación?...-era su manera discreta de preguntarle si había viajado. - No siempre, a veces es un lugar mucho más bullicioso, cuando hay muchos clientes. Pero hoy sólo estamos nosotros tres.-dirigió la mirada brevemente hacia la anciana mujer que masticaba los dulces lentamente, con la mirada de concentración fija en algún lujar de la pared.

-Espero que tanta tranquilidad sea de tu agrado. Normalmente hay bastante más gente los viernes y sábados, espero que vuelvas a venir alguna otra vez después de hoy… Voy a traerte tu orden.

No tardó mucho en volver con una bandeja en la mano. Le puso en frente un largo vaso de cristal con una bebida de color naranja claro en la que nadaban unos cubos de hielo, y un popote. Luego le sirvió un platito con un trozo del postre de almendras, que rebozaba de pedazos de almendra tostada por encima. Dejó un pequeño tenedor plateado a un lado del plato.

-¿Necesitas algo más?

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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Invitado el Jue Mar 22, 2018 10:27 am

-Anubis asiente como respuesta a la pregunta del albino sobre la sensación de viajar y conocer lugares nuevos, aunque fueron pocos los que pudo visitar, Shin le había llevado con él fuera de la ciudad en varias ocasiones, aunque de eso ya hace tiempo. Le escucha y cuando se va por su orden suspira siguiéndolo con la mirada, era buena oportunidad para preguntar por el empleo.  

El pelinegro se desabrocha un poco la chaqueta y la deja caer por sus hombros hasta sus codos quedando descubiertos y notándose así sus tatuajes y marcas que parecen seda negra completamente ceñida al cuerpo. Cuando el encargado vuelve con el pedido su sonrisa se dibuja amplia, huele tan bien-  

Muchas gracias... Así estoy bien, es muy amable... -Agarra el pequeño tenedor para poder comer un trozo del postre, sin poder evitar un suspiro de gusto al sentir las texturas variadas de las almendras y la crema, está delicioso; luego de probar también el té helado un ligero sonrojo coloreo sus mejillas mientras sus orejas se mueven en pequeños ticks al igual que la cola, muy involuntaria reacción- wow ¡Qué rico está! … digo, está delicioso...

-Al notar que se emocionó de más, se aclara la garganta y suspira-  Señor, vi un letrero en la entrada, de que busca personal... Y bueno pensé que tal vez podría interesarle que yo... Bueno que yo le ayude aquí... Mi A aperti está en un viaje por su trabajo y... amm estoy un poco por mi cuenta ahora hasta que él vuelva... así que tengo mucho tiempo libre y sería de mucha ayuda para mí también.
-No estaba seguro de como se lo tomaría el otro, pero no parecía que fuera un mal sujeto y ese lugar le agradaba mucho, no podía evitar deleitarse con el postre y el té pero de igual modo estar nervioso por la respuesta que pudiera darle el albino-
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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Jin Pakpao el Lun Abr 02, 2018 4:24 pm

Aquello respondió a su pregunta, entonces aquel curioso recién llegado conocía lo que era viajar. Eso sólo incitaba más preguntas.

Ya que le había servido y el cliente no necesitaba nada más, quizá debería haberse ido a continuar con su trabajo en la cocina, pero le pasaba seguido que no podía resistir la curiosidad de ver de cerca a la gente probar lo que les había llevado a la mesa, especialmente si era un cliente nuevo.

Quedó muy satisfecho con la expresión en el rostro del joven y el pequeño suspiró que le escuchó soltar. Le pareció divertido ver como movía las orejas, y se sorprendió al notar algo negro que se movía más abajo. ¡Ah! Tenía una bonita cola.

-¿Si?-levantó la mirada de la peluda cola a sus ojos de nuevo. –Que gusto que lo encuentres de tu agrado. La crema y los trozos de almendras tostadas se resaltan mutuamente.

Luego el muchacho dijo algo aún más interesante que hizo a Jin alzar las cejas. Miró un instante hacia la anciana que parecía no necesitar atención, y tomó asiento en la mesa en el lugar frente al chico.

Lo miró de nuevo unos segundos, de arriba abajo, como si lo hiciera por primera vez. Notó apenas que se había quitado la chaqueta y que quedaban a la vista unos elegantes tatuajes en sus brazos.

-¿Tu A perti? ¿Qué significa?- fue lo primero que salió de su boca tras un silencio algo prolongado.-No sabes lo mucho que me alegra que preguntes por el empleo. La verdad comenzaba a dudar de que el letrero fuera visible porque nadie le había hecho caso.-suspiró, contento y cruzó los brazos, llevando la mirada hacia el techo –A ver, el trabajo consiste en atender las mesas principalmente, pero también hacer limpieza, lavar la vajilla, estar a tiempo para recibir las entregas… Aprender a preparar el té, claro. ¿Tienes experiencia con algo de eso? ¿Sabes algo de repostería?- volvió a mirarlo, y con seriedad agregó –El salario es el suficiente, pero es un trabajo arduo y tienes que saber desenvolverte con la gente. -si, no lo hacía sonar como el trabajo más fácil y divertido, pero quien aceptara el empleo tenía que saber bien de qué se trataba para que pudiera comprometerse.Lo último que quería era que le dejaran el trabajo tirado después de unos días, como ya le había ocurrido con anterioridad.- Antes que nada cuéntame por qué querrías trabajar aquí.

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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 07, 2018 10:06 pm

.. Aa perti es un modo de llamar al faraón... Es mi modo afectuoso de referirme a mi señor  -Le explica antes de volver a llevar un trozo del postre a su boca, notar que el otro está contento por su pregunta le relaja un poco más, sobre todo cuando comenta que no hay otros candidatos para el empleo.

Le mira atento aunque sin dejar de disfrutar de su té helado y manteniendo el tenedor atrapado con su boca por unos momentos al oir sobre lo que trataría el empleo, Anubis no había sido creado para ese tipo de cosas como limpiar y cocinar pero no por ello era un inútil, llevaba ya un año viviendo a su cuenta y lo que antes ignoraba ahora era un plus. Había tenido que dejar de lado su orgullo para comer y ese empleo no era denigrante, al menos sería algo fijo. Deja el tenedor sobre el platito y se termina el té para poder hablar con más libertad.-  

Bueno... La experiencia que tengo sería en preparar el té y algunos postres que aprendí hace un año, aunque estoy un poco fuera de practica me adapto rápido y aprenderé lo que haga falta... No veo problema con atender a las personas o que sea un trabajo arduo... Créame que lo desempeñaré con todo mi empeño y responsabilidad...
-Dichas palabras con un tono de comprometida solemnidad con sus orejas erguidas y un brillito en la mirada que le deja claro lo en serio que lo dice. Ahora el asunto era hablar de la razón por la que busca el empleo, ya le había dicho que era por tener tiempo libre y por estar sin la compañía de su amo ya que ahondar más den detalles sería peligroso... No era que no pudiera ver a una persona agradable en ese hombre pero en esos 13 meses le habían pasado ya tantas cosas que era inevitable no estar prevenido-  

Como ya dije deseo el trabajo porque estoy por mi cuenta hasta que mi Aa perti pueda volver, necesito ocupar mi tiempo... -El dinero, esa era la verdadera razón pero no le creería si solo le decía que su amo le ha dejado sin fondos, se lo tomaría como todos los demás, seguro pensaría que le habían habandonado y no era la idea dejar que le viera como "un artículo sin dueño" que pudiera tomar, si es que era tan perceptivo como para saber que el pelinegro era un pet y no un ser sobre natural-  
Si me da la oportunidad de trabajar aquí le aseguro que no se arrepentirá..
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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Jin Pakpao el Lun Abr 16, 2018 5:48 pm

Sólo sabía de un lugar en dónde había faraones. Un lugar muy lejano al que nunca se había atrevido a ir.

Esperó pacientemente a que el muchacho bebiera su té y estuviera listo para responderle luego de que le explicara en qué consistía el empleo.

Lo miraba expectante, sin dejar que escapara entre su tranquila expresión, las ansias que sentía por oírle decir que aceptaba.

Se habría alegrado de ello aunque le dijera que no tenía ninguna experiencia en ninguna de las tareas que tendría que cumplir. Lo realmente importante es que tuviera disposición. Una mente dispuesta podía aprender cualquier cosa y él estaría encantado de enseñarle a alguien que quisiera aprender.

Pero que el muchacho tuviera ya conocimiento acerca del té y los postres era promisorio. Podía ser que al entrar a la tienda hubiera traído con él algo de buena fortuna.

Le gustó también la seriedad que ponía en asegurarle que trabajaría con ganas.

Por mucho menos que eso le habría dado la oportunidad de intentarlo.

-Te puedo prometer que estarás lo suficientemente ocupado. Aunque el trabajo no es siempre tan duro. Ya vez que hoy tenemos un día bastante relajado.

El que el otro fuera un Pet le había pasado por la mente, especialmente por lo que mencionaba de su Aa perti, pero no podía asegurarlo a simple vista. Aunque tuviera la certeza de que lo era, no le preocupaba eso ni le habría hecho cambiar de opinión sobre darle el trabajo.

-Ya veremos eso.-dijo con una pequeña sonrisa. -¿Qué tipo de postres saber preparar? Respecto al té ¿Cuál es el que sueles preparar? ¿Cuál te gusta más?… ¡Ah! ¿Estás listo para hacer una prueba ahora mismo?- se levantó de la mesa y señaló la cocina con un además de la mano.

-Cuando termines con eso ven a la cocina.

Se adelantó para despejar la mesa. Mientras lo hacía tarareaba algo en voz baja. Estaba contento, aquella parte siempre la disfrutaba, la de ver a alguien más preparar un té por primera vez. Era algo divertido, para él, algo interesante de observar. Algo emocionante porque cada persona agregaba al té algo diferente. No en los ingredientes, si no en la intención que se ponía al hacerlo.

Esperó a que apareciera para señalarle la tetera llena de agua.

-Aún no está caliente ¿Me harías el favor de ponerla al fuego?


Spoiler:
¡Hola! Perdona la tardanza  :dramatico:

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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Invitado el Vie Abr 27, 2018 11:24 am

-La actitud del albino hace que Anubis sonría con más confianza, y es que sus palabras le indicaban que el empleo ya era para él. El moreno abre un poco la boca para contestar la primera pregunta, pero al ver que hace las demás consecutivamente prefiere esperar a que el otro termine de hablar, respinga un poco con la exclamación y escucha lo de hacer la prueba, no le preocupa por lo que asiente aceptando- Por supuesto...  

-Se pone de pie un poco después de que el otro va a la cocina para seguirle en brevedad, era buena práctica y hace un tiempo que no preparaba té en una cocina tan tradicional, mira alrededor para conocer mejor la cocina, su olfato al aspirar suavemente le deja identificar varios aromas, tenía buenas hojas allí y abría más el apetito la mezcla de sabores que se podían generar en su paladar; escucha lo que le pide y va a encender el fuego mientras le platicaba sobre lo que preguntó antes-

Aprendí a hacer el tiramisú, unas tartas de manzana y de limón, torta negra del diablo y pudin, también galletas de mantequilla y postres fríos, mis favoritos son los que requieren de frutos secos. Mmmm sobre el té me gusta experimentar con los aromas, he preparado té amarillo, negro, verde, blanco y oolong, mi té favorito supongo que es el té Oolong Mi Lan Dan Cong y el favorito de mi Aa Perti el Tie Guan Yin, por lo que son los que más he preparado.  

-Anubis mira el agua en la tetera pendiente de la temperatura, sin poder evitar con la charla tener tantas nostalgias, hace ya tanto tiempo que no disfruta de esas tardes de té... Esas noches de libros, casi podía sentir el aroma del té y de su amo, tan grabados en su memoria, tatuado en su interior, dando esa sensación realista de emociones...  Un ligero suspiro se le escapa y se gira para buscar por medio del aroma las hojas de té- Con permiso – Dice antes de tomarlas y disponerlas esperando la temperatura adecuada del agua; Tan acostumbrado al protocolo está su sistema que cada movimiento es medido con sumo cuidado, pone las hojas en el colador y cuando la temperatura del agua está en 100° la vierte con calma, dejando que la infusión repose por tres minutos antes de apartar el colador retirando las hojas,  el aroma que despide le va indicando que está en su punto, ese tono ligeramente ámbar en el agua y el aroma que despide similar al de la miel y las orquídeas le roba una pequeña sonrisa antes de servirlo, dejando que respire un poco al no acerca tanto la tetera a la taza- Está listo, aquí tiene, espero lo disfrute  - Le acerca la taza de té al peliplata para que lo pruebe, su sabor es agridulce, leñoso,  a miel y flores dejando al final una nota astringente pero sin llegar a ser amargo-
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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Jin Pakpao el Mar Mayo 08, 2018 4:12 pm

-Perfecto.-murmuró suavemente mientras se dirigía a la cocina entusiasmado.

Cuando el muchacho entró en la cocina y se acercó a poner la tetera en el fuego, Jin se limitó a quedarse a un lado, sólo observando.

Lo primero que notó fue que se movía por la cocina y tomaba las cosas sin titubeo alguno.

Ya que estaba ahí le permitió hacerlo a su ritmo, que tomara cuanto necesitaba, que mirara lo que quisiera. Si terminaba quedándose como un empleado tendría que familiarizarse con el espacio de aquella cocina, con cada utensilio en ella.

Al principio lo que más le interesaba era ver lo que el joven hacía, pero sus palabras se iban robando su atención. Especialmente cuando empezó a hablar del té.

Jin levantó la mirada y contempló la expresión concentrada del joven. Suspiró y entrecerró los ojos, pegando la lengua al paladar como si con sólo la mención de aquellas variedades de té le bastaran para volver a sentir el sabor en su boca.

-Dos tipos de té de delicioso sabor dulce.-soltó encantado. –Excelente.-porque si sabía preparar joyas tan delicadas como esas definitivamente sería alguien muy útil en la tienda.

Ni siquiera tendría que invertir tiempo enseñándole a hacer las cosas. Se notaba que sabía lo que hacía, con la facilidad que la práctica otorga y perfecciona.

-Adelante.-le respondió haciendo un ademán de la mano para que supiera que pudiera tomar lo que necesitara, y él se recargó contra uno de los estantes, esperando, disfrutando del cada vez más acentuado aroma que se iba levantando con las pequeñas nubes de vapor, llenando la cocina.

Luego estiró los brazos, tomó con sumo cuidado la taza que le extendía y dejó que el aromático vapor le empapara el rostro antes de acercar la taza a sus labios para darle un sorbo.

Intenso, delicioso, el agua había sido calentada de la manera correcta lo que permitía que todos los matices del té afloraran. Delicado, pero firme y vigoroso.

Sorbo a sorbo se dejó cautivar por su sabor, mientras le acariciaba la garganta aquella bebida dorada como la luz del atardecer, como si la luz pudiera hacerse líquida y ser contenida en una taza.

No dijo nada hasta que se lo terminó. Respiró hondamente y mantuvo la taza entre sus manos, sintiendo aún el calor remanente que poco a poco iba dispersándose.

-Es maravilloso.- levantó la mirada hacia él de nuevo, observándolo con la fascinación con la que había contemplado el color del té unos minutos atrás.

-Tienes manos prodigiosas. –dejó la taza sobre la mesa y se le acercó al joven para tomarle las manos con cuidado.

Aspiró el olor de las hierbas que había quedado en ellas antes de dejar un pequeño beso en cada una. Luego le soltó las manos.

-Muchas gracias. Eso será suficiente, no me queda duda que era justo lo que necesito.- se dio la vuelta y fue hacia uno de los estantes. – Además la lista de los postres que puedes hacer suena bastante impresionante. Yo no soy muy diestro con eso, puedo preparar cosas sencillas, pero hasta ahora casi todos los postres los encargo a otros lugares. Como ese postre de almendras que probaste.

Volvió a acercarse a la mesa con una galleta de matcha en un platito y se la ofreció.

-Las galletas si las hago yo. Pero sería fantástico tener a alguien aquí mismo que sepa hacer cosas más elaboradas. ¿Cuándo piensas que puedes empezar?

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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 15, 2018 10:52 pm

-Anubis no rompió su silencio y le observó disfrutar del té a placer, al escuchar esas palabras una suave sonrisa se dibujó en sus labios, la mirada del otro le dejaba claro que aún no perdía su toque- Shukran, gracias sir – Claro que lo siguiente no se lo esperaba, se sorprende que tome así sus manos y le observa curioso mientras el otro aspira antes de esos besos delicados, hace mucho no tenía ese tipo de interacción con otros, el moreno se había aislado del mundo a tal grado de solo salir para buscar alimento y siempre oculto en esa casa que ahora era escombros, se mira las manos un momento mientras el otro sigue hablando, le sintió alejarse pero Anubis no separó la vista de sus manos.-

...

-Cuando el otro trae las galletas es cuando el pet por fin vuelve la mirada al albino y tomando una de ellas cuando se las ofrece. La acerca a su nariz para olfatear suave moviendo apenas la punta de su nariz, al escuchar su pregunta se anima mucho más agitando su cola por el gusto inevitablemente-

Comprendo... Yo... Puedo empezar ahora mismo... Cuando lo disponga, no tengo nada mejor que hacer como ya le dije

-Muerde la galleta y se la come con calma, disfrutándola y dejando ir un suspirito, la noticia era más que buena, tener un trabajo era un descanso sin importar la faena que pudiera significar y ese era más que perfecto también para él, ganar dinero y hacer lo que le gusta, una buena combinación. -

Me gustaría conocer mejor el lugar y puedo ayudarle incluso desde ahora a ordenar o lo que crea necesario... ammm también puedo preparar algo para que pruebe algunos de los postres que le mencioné

-En el fondo lo mejor era sentirse útil, recuperar la energía y confianza de antes, algo le decía que ese sería el lugar ideal para ese propósito, justo en ese momento suena la campanilla de la entrada anunciando clientes, un par de chicas que saludan y comentan sobre la decoración, se puede notar que no son de la ciudad por la emoción con la que miran todo mientras hablan en ingles-
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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Jin Pakpao el Mar Mayo 22, 2018 3:51 pm

El sabor de aquel té era algo que definitivamente le gustaría probar a diario.

Si tenía el mismo efecto en los clientes, aquel joven sería podía ser un verdadero obsequio para la tienda.

Y para sus papilas gustativas.

Si todo seguía así de bien tendría por fin ayuda y compañía en la tienda.

Una compañía que además de todo encontraba agradable y que tenía algunos detalle encantadores como aquella cola que movía alegremente como lo haría cualquier cachorro.

Asintió complacido de que estuviera dispuesto a empezar en ese mismo momento.

-Es imprescindible que conozcas bien el lugar, te daré un recorrido, pero será mejor que para eso esperemos a la hora de cerrar. Aunque hoy está siendo un día muy tranquilo, así que probablemente cerremos temprano. Además así tendremos tiempo para festejar…-apenas había terminado la frase cuando escuchó las campanitas de la puerta de entrada.

-¡Ah!-alzó las cejas, y miró al muchacho con una sonrisa. –Parece que tendrás ocasión de estrenarte ahora mismo ¿Estás listo?- se estiró un poco para alcanzar a ver quién había entrado a la tienda.

-¡En seguida las atiendo!-exclamo, en japonés, pues no se había percatado del idioma que hablaban las chicas. Tomó un par de menús y se los pasó a su nuevo empleado.

-Veamos que tal eres con los clientes. Fascinarlas con tu encanto…-lo miró de arriba abajo, pensativo. -¡Ah! ¡Esto!- alargó el brazo para tomar uno de los delantales que había colgados en un percherito de madera en la pared.


-Levanta los brazos… ¿Estás nervioso? No hay nada en absoluto de qué estar nervioso, pero si lo estás no pasa nada, eso se quita con la práctica.-pasó el delantal alrededor de la cintura del muchacho y lo ató por atrás con un moño firme.

-Listo. Oficialmente uniformado. Adelante.- le hizo un gesto hacia la puerta de la cocina.

Las chicas se habían quedado de pie, curioseando aquí y allá la decoración, soltando exclamaciones de entusiasmo.
Jin se quedó en la puerta de la cocina, mirando atento al joven, muy interesado en ver como atendía  los clientes y que efecto tendría en ellos.

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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Invitado el Lun Mayo 28, 2018 12:37 pm

Jin Buena tarde. Aviso:
Buenas tardes, lamento tardar, pero créame que estoy muy entretenido con su rol, muchas gracias y espero que sea mutuo. Este apartado para explicarle que usaré los corchetes para especificar el idioma en que hablará el pet con los clientes de ahora en más a pesar de escribirlo en español, esto para no confundirnos mucho jajaja, espero que tenga una bella semana


-El pet mueve las orejas alertas al sonido de la campanilla y guía la mirada hacia las clientas escuchando lo que el albino comenta y asiente en positiva respuesta a su pregunta, él si había escuchado a las chicas hablar en ingles por lo que se prepara para poder comunicarse con ellas en dicho idioma.

Al notar que Jin Dono toma el mandil levanta los brazos a su pedido ayudando a ponerlo, una ligera sonrisa vuelve a dibujarse en los labios del moreno, ese mandil era como un enorme letrero de “Ahora eres parte de este lugar”.

Cuando termina de atarle firme el mandil Anubis le dedica una reverencia poniendo sus manos adelante sujetando los menús contra sus muslos e inclinando su cuerpo doblándolo con ligereza en gratitud por esa oportunidad-

 
Domo arigato gozaimasu Jin-Dono... -No estaba nervioso como tal, era más una emoción que le permitía sentirse más vivo, había sido creado para complacer a los humanos y aunque esperar y buscar a su amo es su prioridad el poder servir al propósito para el que fue creado en parte le conforta.

 
Se incorpora de nuevo y toma aire antes de cruzar la puerta de la cocina, esbozando una cálida sonrisa y un tono de voz animado, las mujeres se veían enérgicas así que seguro serviría mantener una postura oriental sin perder la frescura, el encanto de un gold puesto en marcha-

 
¡Irashaimasen~! Wellcome Ladys -Sale a su encuentro y en el camino busca con la mirada presta un lugar adecuado para que disfruten de la decoración que al parecer les encanta.

Les hace una impecable y agraciada reverencia para darles la bienvenida y las chicas al verlo se sonrojan un poco admirando los detalles más notables en ese mismo momento, sus bellas orejas de can y su rostro tan encantador, sin duda para ellas el pet hace parte de la magia que la decoración y los olores del lugar les regalaban. -


{En ingles} Mucho gusto, mi nombre es Anubis y seré quien les atienda esta bella tarde, es un enorme placer tenerlas aquí, con gusto les guiaré a su mesa

 
-Las chicas se emocionan y cuchichean entre ellas mientras Anubis les guía a una mesa de las de en medio para que puedan percibir tanto la decoración como las vistas del lugar; como el canino habla en japonés algunas palabras que luego traduce inmediatamente le permite a las mujeres no perder la ilusión que seguramente buscan.

Les entrega los menús para que puedan elegir lo que pedirán y es cuando ellas notan la cola, no pueden evitar decir cosas como “wow es adorable!” o “mira... Sus orejas se mueven ohh” “Son tatuajes de verdad?" "Disculpa Anubis, puedo tocar sus orejas?” “Es un Pet? Aunque ya vimos otras personas con disfraces” entre algunas risillas. Anubis contesta con palabras de gratitud y cuando preguntan lo de si es un pet usa evasivas como “Soy el guía de las almas al otro mundo, el juez que les dará lo justo, seguramente merecedoras del paraíso”, con esa respuesta las chicas sueltan un gritito entre la emoción comentando que la ciudad es como un enorme parque temático. Al moreno no se le nota ni incomodo ni fuera de lugar, al contrario, mantiene activo su sistema de protocolo y les regala a ellas la sensación de confort sin borrar su sonrisa, no es su intención dejar que todo el mundo le toquetee, pero como la intención de las chicas no es mala y son sus primeras clientas se los permite bajando su cuerpo un poco para que puedan tocarlas al menos unos segundos.  

Las chicas se quedan fascinadas y más ante la cercanía que tienen al tocarlas, desde esa postura pueden notar mejor sus ojos con esa mirada que contiene toques de misterio y encanto.

Se vuelve a incorporar y les permite que elijan lo que desean pedir, no están seguras porque todo se ve interesante comentan por lo que el pet se permite sugerirles algunos postres describiéndoles el tipo de sabores que predominan tanto en los postres como en el té, para que ellas elijan a su gusto. Al final elijen. Las dos piden el Earl Grey, una de ellas lo acompaña con una tarta de limón y la otra elije un postre de chocolate negro y almendras, toma así su orden y se disculpa para retirarse por sus pedidos-
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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Jin Pakpao el Miér Jun 20, 2018 2:14 pm

-Te sienta bien.-murmuró alisándole algunas arrugas del delantal, luego le observó hacer aquella pequeña reverencia elegante.

-Esto será bueno para los dos.- sonrió, siguiéndolo con la mirada con mucho interés mientras el joven cruzaba la puerta y se acercaba a las clientas.

No le sorprendía que lo hiciera con tanto aplomo, tanta seguridad como la que había mostrado en la cocina. No, no le sorprendía, pero era fascinante de observar. También la forma tan animada en que les había dado la bienvenida que contrastaba un poco con las formas tan tranquilas y calmadas que le había visto hasta ese momento.
Dotes naturales, definitivamente.

Lo que si le tomó un poco por sorpresa fue la soltura con la que su joven empleado hablaba el inglés.

Terminó riéndose un poco al ver como se agachaba para que ellas tocaran sus orejas. Ese había sigo un gesto adorable y seguramente ellas quedarían encantadas.

Los chilliditos de gusto que soltaron le confirmaron que así era.

Había escuchado a medias lo que decían así que se había enterado de la orden. Fue a poner el agua a calentar para que el pedido estuviera listo pronto, aunque, claro, tenía pensado dejar que el muchacho preparara el té.

-Eso estuvo muy bien.- le dijo en inglés, cuando el muchacho volvió a la cocina, aunque su pronunciación de ese idioma era más bien burdo.

-¿Cómo te sientes? Me parece que te fue excelente allá. No te dejaste intimidar por su curiosidad.-lo observaba como si el joven acabara de representar un papel sobre un escenario y lo hubiera hecho magníficamente.

-Adelante, no dejes que te distraiga y prepara su orden.-señaló con la mano la estufa sobre la que se calentaba el agua.

-Hablas muy bien el inglés. ¿Cuántos idiomas puedes hablar? Eso no es un requisito para el trabajo, pero me parece algo muy afortunado que cuentes eso entre tus talentos. Bueno, nunca se sabe quién va a cruzar esa puerta, y no es nada raro que vengan extranjeros. ¿Tu Aa perti te enseñó?... Ah…- se estiró para tomar una taza del estante y la dejó sobre la mesa. –Después de llevarles su orden prepara un poco más de té para nuestra otra cliente. Hoy está tomando té de jazmín.- se refería a la anciana silenciosa sentada sola en la mesa del fondo.

La campanita de la puerta de entrada volvió a sonar y otra pareja de clientes apareció.

-Ah, vaya. Continua con eso, yo los atiendo.- el día tan tranquilo que estaba teniendo de pronto se iba volviendo más ocupado e interesante, pues a esos clientes le siguieron algunos más.

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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Invitado el Vie Jul 06, 2018 8:58 pm

-Anubis dedica una sonrisa suave al peliclaro al oirle aquella felicitación y se dispone a preparar el té mientras hablan, tener el agua ya al fuego agiliza sin duda la labor-  



Shukran sir, gracias señor, me siento a gusto en el papel, los humanos son interesante, se puede saber mucho de ellos por como hablan o se mueven, no me representa un problema lidiar con ellos



–Mientras el té estaba listo busca un par de platitos para poner los postres que pidieron para acompañar prestando atención a lo que el otro le dice también sin apartar la vista de los postres mientras los arregla sobre una bandeja-  

Mmm Así es sir, con mi Aa perti leía mucho, así que aprendí también varios idiomas gracias a él... *No es que planeara decirle que tenía un programa de traductor integrado con esos detalles, ser un pet era un tema que no planeaba tocar por ahora*  

...perdí la cuenta, pero le aseguro que podré comunicarme muy bien con todo tipo de extranjeros



-té de Jasmín, ya estaba ubicando las pétalos de la flor cuando se escucha la campanilla, cuando el albino deja la cocina para atender a los clientes que llegan el moreno se dispone a servir el té de sus dos clientas y pone el agua en fuego lento para que mantenga la temperatura mientras dispone el jazmín, acomoda las tres tazas en la bandeja junto con los postres antes de salir de la cocina, sus ojos se pasean por el lugar para divisar a los nuevos clientes y a Jin antes de sonreír de nuevo a las chicas que miraban las fotos que han tomado de la ciudad en ese día de turismo -  

 

Señoritas, aquí está su orden, espero que lo disfruten -El pet pone una taza tras otra seguido de los postres antes de una venia delicada-  Buen provecho  

 

-Apenas las muchachas se disponen a disfrutar de su pedido el canino se dirige a donde está la anciana con su taza de té, a diferencia de las anteriores clientas ésta se denota tan tranquila y callada que Anubis opta por usar un tono de voz más calmado y por supuesto se inclina ligeramente para en una venia de respeto para pedir permiso de retirar la taza vacía y sustituirla por la que traía consigo, la mujer en efecto no se inmuta demasiado, solo le mira unos momentos en silencio y con un gesto de su cabeza le da las gracias.

Con forme la tarde avanza el trabajo continúa, tanto locales como extranjeros suelen tomarse la tarde o las noches con mayor actividad, los olores y figuras que llegan y se van son variados, humanos o criaturas sobrenaturales, algunos pets también, a pesar de que el pelinegro se muestra agradable en el fondo su estrés aumenta cuando algunas personas se le quedan mirando fijo, la idea de que alguno de ellos pueda ser un cazador no se le aparta de la mente, aunque estar allí respaldado por el dueño del local le permite tomarse las cosas con más calma, ya que podrían asumir que le pertenece al albino.

Llegada la hora de cierre Anubis deja ir el aire en un suspiro al sentarse tras el mostrador cansado pero satisfecho, no se le había dado nada mal y sus nervios no le había traicionado por ahora. Comenzaba a ver todo con optimismo, el plan funcionará sin duda, allí podrá esperar a que su Aa perti vuelva, esas ideas hacen que una sonrisa se dibuje en sus labios manteniendo sus ojos cerrados y su cabeza apoyada en sus brazos que están sobre el mostrador cruzados-  

Qué bien se siente...   -Comenta en voz baja más para él mismo-
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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Jin Pakpao el Dom Jul 08, 2018 5:23 pm

-Ah, los humanos, si, así son.-respondió con una pequeña sonrisa mirando hacia la puerta de la cocina, dejó caer los párpados, dedicándose por unos segundos a disfrutar del sonido de su tienda que se animaba de pronto con la conversación de aquellas jóvenes.

-Parece que las has dejado muy contentas.

Volvió a mirar al joven y los platos donde impecablemente iba sirviendo los postres, el de chocolate desprendía un aroma intenso y tentador que le hizo suspirar.

-Ah ¿Qué leías con él?-arqueó una ceja con interés. Como el joven no dejaba de mencionar a aquella persona no podía evitar que le picara la curiosidad.

Era bueno que pudiera distraerse con la llegada de otros clientes o de seguro habría sucumbido a la tentación de distraer a su nuevo empleado con una multitud de preguntas.

Mientras iba de un lado a otro atendiendo clientes lanzaba miradas discretas alrededor, buscando al muchacho, no para vigilarlo, pues eso no parecía hacer falta, sino sólo por observarlo trabajar.

La tienda terminó llenándose más de lo que esperaba y tenerlo ahí, y que fuera tan eficiente ayudó bastante a mantener las mesas bien atendidas y el té fluyendo de la cocina sin parar.

De verdad creía que la razón por la que el local se había llenado tanto ese día era por la presencia de su nuevo empleado. No porque se hubiera corrido la voz, era pronto para eso, si no por algún designio de la fortuna. La persona correcta en el lugar y momento correcto haciendo que todo fluyera.

Al final del día fue la anciana mujer la última en retirarse de la tienda y Jin la escoltó hasta ella dándole recomendaciones sobre con qué tipo de té empezar la mañana siguiente para tener un buen día.

Cuando ella salió él volteó el cartel de madera de “Abierto” a “Cerrado” antes de volver al interior de la tienda.

-¿Qué bien se siente qué? ¿Aún no estás cansado? Porque aún no terminamos.- y no se refería a los trastes sucios y las mesas que había que limpiar. –Vamos, querías un recorrido por la tienda ¿No es así?- entró un momento a la cocina y volvió con una botella de saque y dos vasos y luego le indicó al chico que le siguiera.

Lo llevó hacia el pequeño jardín interior, hacia las escaleras al segundo piso.


-Tenemos mesas acá arriba, aunque se usan generalmente cuando está todo lleno abajo.-luego lo llevó al tercer piso, una habitación amplia llena de cajas, paquetes, algunas sillas y mesas algo polvosas y una cama en una esquina.

-La bodega.

Luego fue hacia una cortina que cubría el ventanal que ocupaba casi toda una pared y abrió una puerta para pasar a un balconcito desde el que se veía la calle, y aunque era de noche las farolas en la acera de abajo y en los edificios de enfrente alumbraban lo suficiente.

También había sillas ahí afuera, así que se sentó en una, apoyó los vasos en la barda del balcón y comenzó a llenarlos.

-Siéntate. Por fin podemos festejar. ¿Vives muy lejos? ¿Tienes prisa en irte? No te detendré ya que se ha acabado el día, pero al menos toma un trago antes de marcharte. ¿Te parece bien?

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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Invitado el Mar Jul 10, 2018 9:31 pm

-La idea del recorrido reanima al moreno que se incorpora atento, es verdad, esa es su oportunidad de explorar el lugar y saber si puede usar algún lugar como refugio ya que el detalle de vivir escondido en las calles moviéndose por temor de ser cazado no es nada alentador.-  

Sentirse útil... Eso es lo que se siente bien y no estoy tan cansado

-Dice ladeando un poco la cabeza sobre sus brazos mirándolo, se incorpora al escuchar lo de recorrer el lugar y asiente animado con la idea, mientras el albino va a la cocina Anubis se levanta de su lugar observando algo curioso en esa dirección al verlo salir con la botella, su nariz se mueve delicadamente olfateando, sake... Su gusto por el alcohol hace que una sonrisa se dibuje en sus labios y más por esa bebida tan tradicional, su Aa perti lo tomaba con mucha frecuencia y eso era lo que la hacía especial.

El pet mira alrededor escuchando a Jin, como le gustan las flores y plantas no puede evitar poner cuidado en el jardín al pasar y luego a la segunda planta, se va haciendo un mapa mental de todo lo que va descubriendo y de los posibles puntos de acceso, el tercer piso le hace crear una esperanza... Ese lugar podría ser su nuevo refugio si lograba convencer al albino, aunque ver una cama allí le hace preguntarse si acaso ya hay alguien viviendo en ese lugar.

Cuando salen al mirador Anubis apoya sus manos en la barda del balcón y cierra los ojos un momento disfrutando de la briza nocturna que le refresca y despeja tras tomar aire profundo y suspirar, su cabello azabache ondula ligeramente y sus orejas tienes pequeños ticks por escuchar al otro hablar y las caricias del viento no muy fuerte en ellas-

Yo... Vivo lejos... Aunque no tengo tanta prisa... Me preguntaba... -Abre de nuevo sus ojos y se gira para verle e ir con él tomando asiento- Sir Jin... ¿Alguien vive aquí arriba?... Vi una cama hace un momento.


-Si decía que vivía lejos esa podría ser una buena excusa para pedirle un espacio en esa enorme bodega, aunque si ya vivía alguien allí tal vez no tendría la suerte de que le dejara quedarse.

El pet toma el vaso entre sus manos para acercarlo al de Jin buscando brindar con él por la buena jornada- Kanpai~ Sir, me alegra mucho haber llegado hasta aquí, poderlo conocer y espero que pueda trabajar por un largo tiempo con usted
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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Jin Pakpao el Miér Jul 18, 2018 7:43 pm

Desde ahí arriba se tenía una vista bonita, aun cuando alrededor sólo había más edificios, la mayoría más altos que el de la casa de té. Pero una vez que comenzaba a oscurecer, las luces de esos edificios y las de la calle resultaban un espectáculo bonito en la oscuridad. Además se alcanzaba a ver bien el cielo y con la luna era también un espectáculo, aun cuando en medio de la ciudad no se pudieran ver tantas estrellas.

Recargó la espalda en la silla y levantó el rostro para mirar el cielo azul oscuro, pero volvió la vista al muchacho lentamente cuando por fin se sentó.

-Bueno, no creo que tengas que preocuparte. Hay una para de autobuses en esta calle y la estación del tren no está tan lejos, así que aunque vivas lejos podrás llegar pronto a tu casa. Si es un problema podríamos arreglar que te vayas un poco más temprano si no hay clientes.

Él hacia eso todo el tiempo.

-¿Umh? Ah, no. Esa cama la uso yo a veces cuando estoy muy cansado para volver a casa- o muy ebrio.- Es una simple bodega, así que no es exactamente un lugar muy acogedor para que alguien viva ahí…¡Ah!-levantó su vaso al ver que el otro acercaba el suyo y dejó que chocaran. -¡Desde luego! ¡Tenemos que brindar! ¡Ah! Gracias por recordármelo. Me parece que incluso para eso estoy dependiendo de ti desde el primer día-se echó a reír y se llevó el vaso a la boca para darle un trago.

-Yo también me alegro mucho. Así que es un brindis por ti, porque te quedes todo el tiempo que desees.

Terminó la bebida y se sirvió más.

-También mereces un brindis por ser un trabajador excepcionalmente bueno en tu primer día.-volvió a alcanzar el vaso del chico para volver a bridar y dio otro trago, suspirando por la agradable sensación de calor que le recorría por dentro gracias al alcohol.

Se relamió los labios y dejó la mirada fija en dirección a Anubis, aunque estaba mirando algún punto en la pared con aire pensativo.

-Pasó ya algún tiempo desde la última vez compartí esta vista con alguien más. ¡Ah! Puedes subir aquí cuando quieras, durante tus descansos puedes ir a cualquier lugar dentro de la tienda. ¿De acuerdo? Siéntete como en casa.

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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Invitado el Jue Ago 02, 2018 2:38 am

-¿La cama está libre entonces? Algo así según lo que escucha del albino,  igual podría acomodar una propia en alguna parte de la bodega para no ser tanta molestia, después de todo, nada podía ser peor a los lugares en los que ya se había visto obligado a pasar la noche, seguro que un par de años atrás hubiera reusado un sitio tan modesto para descansar pero ni él mismo reconocía muchos nuevos aspectos que se le habían sumado  dadas las calamidades por las que ha pasado.

La risa ajena le resulta agradable y le hace salir de sus pensamientos, bebe de un tirón la mitad de su vaso arrugando un poco la nariz al tragar y suspirando al dibujar una pequeña sonrisa con el segundo brindis; ese ardor y dulzura le deja un buen gusto en el cuerpo, no imaginó poder disfrutar de buen té y licor en ese mismo día-
 -Anubis escucha al otro mientras bebe el resto del sake en su vaso pensando en cómo quedarse allí en las noches sin saltar mucho a luces que no tiene un lugar seguro a donde ir al salir. Tal vez si se lo propone mañana tendría el tiempo de inventar algo creíble pero... No le agrada la idea de volver a dormir en ese árbol hueco del parque si tenía la oportunidad de descansar en una cama. También pensando en su amo y en aquél peliplateado delante suyo, con lo que decía y sus actitudes le tranquiliza, no sentía amenazas por parte del otro y ciertamente él también había pasado mucho tiempo sin beber en compañía de alguien...Acerca su vaso para que se lo vuelva a llenar y no pudo evitar un suspiro profundo volviendo su vista al paisaje nocturno, la amabilidad del otro por instantes le intriga. -

 

Es un lugar muy tranquilo asi que sin duda subiré cada que sea posible... Todo el lugar me resulta tan agradable, todo impregnado con el aroma del té y las plantas -Incluso si para un humano esos aromas eran un pequeño rumor, casi imperceptible de diferenciar para el pet era un juego de olores y aromas que él podía diferenciar. Se bebe el segundo vaso saboreando con su lengua en el paladar unos segundos antes de dirijir la mirada a Jin con curiosidad- Said Jin, por su actitud uno creería que tendría muchos amigos o al menos varios para traerles aquí y compartir un buen rato bebiendo entre pláticas... Tengo en verdad mucha suerte entonces jmjmjm
-Y se le ocurre una idea para pasar la noche en aquella bodega sin que parezca intencional, agarra la botella para llenar el vaso de Jin de nuevo al igual que el suyo- ¿Es usted buen bebedor?
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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Jin Pakpao el Mar Ago 07, 2018 5:42 pm

Observó con deleite que el muchacho se tomaba el sake sin problemas. Estaba siendo una buena compañía además de un buen empleado, aquel día no dejaba de darle agradables sorpresas por las que Jin dio gracias cerrando los ojos y dejando que la brisa nocturna le alborotara el cabello.

Entre abrió un ojo para volver a mirarlo y la sonrisa tranquila que ya tenía en el rostro se encendió de alegría ante sus palabras.

-¿Verdad? No hay nada como el olor del té que se va impregnando lentamente, año tras año, penetrando en las maderas de los muebles, del piso y las paredes, en las telas, en las personas.-suspiró como si estuviera hablando de la ternura de un amante. Y así era en cierta manera. Uno de sus grandes amores, el té.

Le brillaba en los ojos aquella intensa emoción que le provocaba.

-No creo que te puedas imaginar ahora mismo lo feliz que me siento por escuchar que piensas eso. Del té, de este lugar. Espero tenerte aquí suficiente tiempo como para que sientas como yo, que este es tu hogar.

Anhelaba compartir ese sentimiento también con sus clientes, por eso era visitado por personas como aquella mujer anciana que había estado ahí ese día. Gente que venía cada semana, a veces a diario, y que podía sentarse ahí por horas, y simplemente disfrutar de un lugar tan acogedor como su propio hogar.

Por diez años lograr algo así había sido su objetivo.

Y se preguntaba si aquella persona frente a él podría entender algo así.

Pero de momento le bastaba que pudiera sentirse cómodo en la tienda.

-El fin de semana seguramente la tienda estará aún más llena de vida, así que ya veremos qué piensas después de eso.

Estaba llevándose el vaso de nuevo a los labios, pero se detuvo para soltar una pequeña carcajada.

-¿Te parece? Quizá tengo algunos, pero están lejos.- se quedó callado unos instantes pensando en todos los amigos que el tiempo había dejado atrás. A él le encantaba estar rodeado de gente, y quizá por unos minutos mientras tenía la atención de aquellas personas podía considerarlas sus amigos, porque Jin era así, amaba con facilidad a la gente aunque fuera sólo por unos segundos y luego la vida seguía, pero no le parecía algo malo pues no veía nada temible en la soledad.

Quizá era que simplemente que la naturaleza de su carácter le impedía apegarse con demasiada fuerza a aquellos vínculos.

Pero aquella noche tenía compañía y apreciaba eso con toda la intensidad de su corazón.

-Yo también tengo mucha suerte hoy.-respondió y por fin se llevó el trago a los labios para terminárselo.

Casi de inmediato el vaso quedó lleno otra vez gracias al muchacho. –Gracias- Jin tomó otro trago. –Creo que soy un bebedor bastante competente. ¿Por qué? ¿Te apetece averiguarlo por ti mismo?- volvió a reírse -¿Qué tal tú? Me doy cuenta que te gusta el sake ¿Tienes buena resistencia al alcohol? Tengo varias botellas que podemos vaciar hoy.-apuró el trago y volvió a acercar el vaso vacía para que se lo llenara una vez más.

-No te causará problemas si llegas un poco bebido a casa ¿No?

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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 11, 2018 11:22 pm

-Asiente un par de veces ante su pregunta de si quiere averiguar por sí mismo lo buen bebedor que es el albino y vuelve a llenar la copa del otro cuando la ve vacía pensando un poco en sus palabras antes de beber sin terminar su copa para volverle a servir al otro-  

Jmjmjm por mí no hay ningún problema said Jin, como ya le dije no vivo con alguien ahora mismo y soy bueno con el alcohol, admito que siento curiosidad por saber cuál de los dos es mejor resistiéndolo así que acepto con gusto...  

-Una sonrisa cálida se dibuja en los labios del canino mientras entrecierra sus ojos un poco, no era que buscara quedarse en verdad ebrio, pero mira qué buena excusa para no “poder volver a casa”, un par de copas más, Anubis trata de beber menos que él pero buscarle más plática para que no se dé cuenta de la desventaja de copas-  

¿Ha tenido muchos empleados antes de mí? Este lugar no es tan pequeño y seguro que es muy pesado llevarlo solo... Me hace preguntar si mmm ¿Tiene usted familia? O tal vez ¿Están lejos como los amigos que mencionó hace un rato?   -Por un momento sintió que a lo mejor estaba siendo muy curioso por lo que agregó una aclaración-  No tiene que contestar si no lo desea claro está y si siente que soy entrometido por favor hágamelo saber... Supongo que a veces soy muy curioso... Me gusta escuchar a las personas hablar de su vida... Saber el modo en que existen... Es algo fascinante... Cada persona es tan diferente, como cada hoja de té, cada pétalo y flor... -Bebe el resto de la copa entre sus dedos... Las palabras del albino le seguían rondando... Ese deseo de Jin porque sintiera ese lugar como un hogar, pero ¿Qué es un hogar? eso era solo un sueño lejano que tenía cada noche, ese lugar al cual llamar así, esa persona a la cual esperar cada día, con la que compartía su tiempo, su espacio, su amor... ¿Podría sentirse en casa realmente sin su Aa Perti?, pero él tal vez no volvería... Tal vez ni si quiera estaba ya en este mundo y al no ser más que una creación artificial no podría buscarle en el más allá...  Anubis no tenía nada más que su propia existencia ahora... Y esa tampoco era suya, cazadores, vendedores, personas en general solo podían verlo como un accesorio que reclamar como de ellos por el simple hecho de haber nacido siendo eso... Un pet, y eso era seguramente lo que agregaba valor a explorar por medio de otros algunas cosas que jamás podría experimentar.  Con forme las copas se acumulan, a pesar de ser menos que las de Jin la melancolía se adueña de sus ojos, la noche le brindaba la complicidad a sus aflicciones -   Yo no tengo muchos amigos... Pero los pocos que tengo me hacen compañía cuando me siento solo... Creo que estar siempre solo, no tener un propósito ni un lugar al que llamar hogar es de las peores cosas que pueden pasarte...  

-Sus orejas se mueven con suaves ticks por el viento que las acaricia y los sonidos nocturnos que le mantienen un poco alerta aun inconscientemente haciendo que respingue con el estruendo de un bote de basura cayendo al suelo que le lleva a desviar  la mirada hacia el exterior tratando de ver qué era eso que había sonado tan fuerte, al notar que solo es un gato que buscaba comida en uno de los callejones cercanos deja ir un suspiro de alivio, no puede evitar ese nerviosismo cuando la noche cae... Es cuando más cazadores merodean, lo sabe por experiencia-
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Re: Té de color del oro (Anubis)

Mensaje por Jin Pakpao el Miér Ago 22, 2018 2:04 pm

Ah, el chico le había dado justo en el clavo de su debilidad.

Los ojos de Jin destellaron de emoción cuando aquello pasó de ser a una pequeña celebración a una competencia por ver quién resistía mejor el alcohol. Jin nunca se negaba a una de esas, ganara o perdiera. Aunque en realidad, pensaba, si todos terminaban ebrios entonces todos estaban ganando.

Así que el que su vaso siguiera llenándose una y otra vez mientras hablaban casi sin que lo notara, le causaba una maravillosa alegría.

Y parecía que el muchacho estaba bebiendo también, así que no se preocupó de contar cuantos vasos llevaba cada uno.

-¡Ah! Verdad, estás viviendo solo. Entonces podrías no llegar en toda la noche y no serían un problema para nadie.

Apoyó el mentón sobre la mano, contemplando al otro mientras volvía a llenar los vasos con aquella gracia natural en sus movimientos que parecía no verse afectada aún por el alcohol.

-Algunos.- respondió mientras pensaba en todos los empleados que había tenido desde que había abierto la tienda. –No me acuerdo exactamente cuántos… ¡Ah! No es tan pesado. Especialmente los primeros años, venía muy poca gente.

En realidad estaba muy cómodo respondiendo a sus preguntas, le gustaba la gente curiosa. Además ya que se habían convertido en compañeros de bebida e parecía que habría sido grosero no responder las preguntas que le hacía con lo que parecía ser genuino interés.

Levantó una mano y la agitó en el aire, un gesto para hacerle entender que no había necesidad de que se disculpara por sus preguntas.

-La curiosidad siempre es bienvenida aquí, pregunta. No tengo familia hasta dónde sé.-respondió de buena gana. -…Saber el modo en qué existen las personas… Me gusta cómo suena eso.- se sentía de la misma manera respecto a escuchar a las personas hablar sobre sus vidas, y encontró reconfortante compartir eso con Anubis.

Le sonrió cuando dijo que tenía algunos amigos. Aun así notó en él un dejo de pesadumbre en sus palabras.

-¿Hay algo que quieras hacer?-preguntó de pronto. -¿Cuál es tu propósito?

Él también escuchó el sonido de algo cayéndose, pero si se alarmó en ese momento fue porque el muchacho parecía haberse asustado.

-¿Estás bien?... Si estás nervioso es que no has bebido lo suficiente. Iré a buscar algo más fuerte, para que te relajes.- guiñó un ojo mientras se levantaba e iba por uno de los licores más fuertes que guardaba.

Cuando volvió se quedó parado en la puerta mirando a Anubis como si lo observara por primera vez.

-¿Qué edad tienes? ¿La suficiente para que puedas beber alcohol?

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Re: Té de color del oro (Anubis)

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