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—Eris, la discordia.

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—Eris, la discordia.

Mensaje por Eris el Miér Mayo 11, 2016 10:39 pm

Apodo:
Discordia.
Nombre:
Eris.
Edad Aparente:
17
Raza:
Roedor, Armiño (Mustela erminea) albino.
Fertilidad:
Fertil.
Modelo:
Modelo 02.
Fugado:
No.
Amo:
Nadie.
C.Sexual:
Pasivo.

{D E S C R I P C I O N E S}

D. Física:

No me gusta su rostro, siempre muestra ese gesto de inexpresivo menosprecio cuando te mira, sus pupilas ni siquiera parecen enfocarte cuando entrecierra los ojos para dedicarte un mísero vistazo de soslayo antes de volver contemplar el frente. Pero en esos instantes, en esas milésimas en las que, cruzas tu mirada con la suya, ves ese precioso iris lavanda, tan suave, tan hermoso, como si un habilidoso pintor hubiera pincelado, mimosamente, cada una de las hebras de ese musculo que controla la pupila.

Pero hay algo que no se queda atrás, y es su cabello, finos hilos que caen grácilmente sobre su nuca, subiendo en su corte por el cuello, hasta la mandíbula, repasando sus pómulos, para, finalmente, ocultar su frente tras afilados mechones. Ves el aleteo de una paloma blanca cuando, descuidadamente, los sacude, desordenándolos, para después caer en cascada. ¿Y su suavidad? No me equivocaría al compararlos con una pluma, tan solo con pinzar un mechón con los dedos, sientes como si recorrieras los múltiples filamentos de esa pieza tan fina de las aves.

Cuando baja los parpados puedes ver, como sus pestañas comparten la misma pigmentación que su preciosa melena, se ven largas, un poco gruesas. Si, agobiado, se echa el cabello hacia atrás, podrás advertir unas finas cejas albinas que menguan en grosor según sigues el arco hasta los extremos más cercanos a las sienes.

Si, caminando por el pasillo, chocas con él, verás articular a esos labios palabras mordaces, pero es difícil escucharlas si te pierdes en la delgada tersura de los mismos, sientes que, de acariciarlos, sentirás esa textura propia de las nubes de azúcar, en las que el fino azúcar glasé le termina de conferir esa suavidad que te hace irresistible de rozar.

Y no solo eso, al levantar la mirada, comprobaras que posee una estatura que, aunque no sobrepase notoriamente la media, es bastante respetable.

Solo los curiosos más avispados han sido de ver ese cuerpo desnudo, advertir como esos músculos, aunque no se marcan, sí se delinean delicadamente bajo la piel, como si el artista que los esculpió temiese agrietar el mármol de su dermis al tallar demasiado profundo con el cincel. Aunque, si no eres tan valiente, cuando se alza demasiado, intentando atrapar algo fuera de su alcance, puedes ser capaz de vislumbrar, bajo esa tela que se levanta dejando a la vista la lisa superficie vientre, como su cintura se estrecha ligeramente por encima de la cadera.

D. Psicológica:

El odio en su mirada, su voz, sus actos... Toda su detestación es tan malditamente patente, casi puede llegar a resultarte palpable, como si cada fonema que une en un insulto provocase que un aire gélido recorriera la piel de tus hombros.

Sus ojos parecen fulminarte cuando se clavan en ti con exagerado desprecio, denotando su superioridad, esa que se auto designa con el simple levantar de su mentón. Difícilmente te mirará como su igual, colocando los ojos a tu altura y no rozándolos con el parpado inferior, y ni hablemos de que permita que sus pupilas se alcen para otorgarte el ver cómo te contempla desde abajo, solo en tus sueños. Por fortuna, no debes preocuparte demasiado, tienes que llamar capturar su atención para lograr que se fije en ti, y créeme, es un trabajo muy arduo hasta para los más insoportables. En condiciones normales, su pupila tan solo se detendrá en ti en un parpadeo antes de ignorarte con la soberbia más déspota.

No esperes simpatía, no esperes cortesía, ni siquiera supongas un exiguo rastro de misericordia, llegarás a odiarle tanto como él te odió a ti desde el mismo momento en el que supo de tu existencia. Su detestación no necesita motivos, no tiene que conocerte, no tiene que verte, oírte o siquiera sentirte para saber que te odia desde lo más profundo de sus vísceras.

No le agrada la compañía, ni las charlas, le gusta estar solo, aislado. Es la contraparte de un ser social, aborrece la sociedad, aborrece a otros entes racionales. Su consciencia coexiste con una eterna amargura que desemboca en aversión y rechazo.

Pero eso no le hace alguien violento, simplemente cruel. No pidas ayuda, puedes clamar y rogar por ella, que a menos que estés pereciendo ante él no hará nada, y en este último caso, te ayudará, simple y llanamente porque así lo dictan sus leyes, sino, simplemente te dejaría yacer mientras te da la espalda caminando.

{E X T R A S}


Gustos:

—Él mismo.
—La comida.
—La soledad.
—El silencio.
—La nada.
—La muerte.

Disgustos:

—Yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos. Todos.
—La luz del sol, la oscuridad de la noche, el viento, que no haya viento. Que haga frío, que haga calor.
—Que le toquen, que le hablen, que le miren, que le olfateen, que le laman.
—Los felinos, los canidos, los roedores, los reptiles, los anfibios, las aves, los peces, los insectos. Seres vivos en general.
—Cualquier cosa que exista.

Hobbies y manías:

—Tiende a morder la nunca de las personas, mientras se agarra a los hombros y al cuello, esto es debido al instinto de caza del armiño. (La especialidad del armiño consiste en morder la nuca de su presa y desangrarla. Tanto le da si es un conejo o un águila. Se aferra con uñas y dientes a una zona en el dorso del animal atacado que es de difícil acceso con las patas o garras de la víctima, que desesperada intenta zafarse de la mortal presa del armiño. El armiño va agrandando la herida hasta que la sangre fluye imparable.) Obviamente, es inofensivo contra orgánicos y a los de su misma especie solo los muerde más fuerte, pero no llega a provocar heridas profundas.
—Cuando se asusta se expresa con unos chillidos, aunque también bufa, gorgotea y emite pequeños gruñidos.

Información extra:

—Debido a que los armiños no suelen trepar, el rehuye de hacerlo.
—Es fértil desde finales de marzo hasta principios de agosto.
—Tiene buena vista adaptada a la noche y al día. Su olfato y su oído son muy finos.
—Es más activo por la noche.
—Es buen nadador.

—Se le considera el mayor fracaso de su creador, pues si bien se intentó crear un androide completamente maleable y dócil, resultó todo lo contrario.

Campo Obligatorio
♂Físico
Nombre del Anime/Manga/Videojuego del que procede:
Shokugeki No Soma.
Nombre real:
Eishi Tsukasa.
Imagen:
Spoiler:



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Roedores

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Re: —Eris, la discordia.

Mensaje por Marek Lundgren el Miér Mayo 11, 2016 11:23 pm

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