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Castiel ID

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Castiel ID

Mensaje por Castiel Shatterd el Jue Dic 03, 2015 6:47 pm

Apodo:
Perro
Nombre/Apellidos:
Castiel Shatterd
Edad:
 17 años
Raza:
Licántropo
Nacionalidad:
Danés
Fertilidad:

Profesión:
Estudiante
C.Sexual:
Suke

{D E S C R I P C I O N E S}

D. Física:
Es un joven de cabellos negros, usualmente bastante revueltos y desordenados, pero manteniendo una apariencia "suave", donde no pareciera que necesitara peinarlos, también son sedosos y agradables al tacto. Usualmente lo lleva suelto, con un par de mechones en la parte central del flequillo, aunque cuando lo lleva más desarreglado de lo usual pueden verse más, y otras, solo uno. Posee unos ojos de color rojo, los cuales están sutilmente entrecerrados, y bajo ellos pueden apreciarse unas notorias marcas de color negro, en ocasiones pueden pasar por ojeras. Su rostro mantiene una expresión de indiferencia y docilidad, lo que le da acentúa más su aspecto despreocupado.

Es bastante alto, rozando los 1'90 por lo que puede verse intimidante. De complexión levemente musculosa, suele ir vestido con ropas negras y camisas sin mangas, aunque también se le puede ver con ropas más variadas y coloridas, como por ejemplo, su uniforme. Lleva siempre un pañuelo negro con llamas rojas en la muñeca, suele colocárselo en la cabeza a la hora de cocinar y en ciertas situaciones.

D. Psicológica:
 Es tal como aparenta, alguien tranquilo, dócil y servicial. Gusta de tener a alguien a quien servir, ya sea cuidándolo, o consintiéndole hasta las más tontas peticiones, no es que lo necesite con excesiva necesidad, pues puede pasar tiempo sin una persona así, pero no es de extrañar que suela mostrar esta forma de ser a alguien en específico. Esto no significa que sienta algo especial por esa persona, simplemente le apeteció ser agradable o servirlo y ya está. Aunque suele mostrar lo que siente sin problema, lo hace de manera tan suave que puede llegar a pasar desapercibido, esto es lo que le atribuye su actitud indiferente. Y no es porque el mismo los mitigue -sus sentimientos- por alguna razón en especial, sólo es así, y dependiendo de la magnitud de lo que sienta, su expresividad puede ser un poco más visible.

Es raro que hable si no se dirigen a él -no es alguien hablador, vamos-, pues lo ve innecesario, o no se atreve, esto puede creerse que es timidez, pero simplemente es que no es bueno relacionándose y por tanto, no busca estar hablando con personas que no quiere de cosas que todavía le atraen menos. Puede enfadarse, pero es raro que se dedique a demostrarlo de forma notoria, mucho menos suele descargar su ira con golpes o acciones violentas, ya que prefiere esperar a que su enfado cese, lo cual no tarda en suceder al cabo de unos minutos. Tampoco es alguien excesivamente rencoroso, a no ser que te hayas encargado de causarle una muy mala, horrible, desastrosa primera impresión, si te enemistas con él lo más seguro es que te la tenga jurada. Pero si le has causado una buena primera impresión, hay un margen un poco más "grande" para ser un capullo con él y que lo deje pasar.


Pero la cosa cambia cuando se coloca un pañuelo en la cabeza. Toda esa calma y cordialidad desaparece, apenas se ponga la prenda su carácter y expresión cambiaran a unos más agresivos. En este estado, para él todos son enemigos, su ego crece un poco, y tomará por inferiores a aquellos que no demuestren ser competentes, su vocabulario tampoco es el mejor, pues tiende a despreciar a terceros y esto puede notarse tanto en sus palabras como sus gestos. Por suerte, este "modo" desaparece en cuanto se quita el pañuelo.
.

Historia:

Castiel perteneció a una manada de lobos, entre ellos había algunos licántropos, aunque raramente se mostraban en su forma humana, pues habían decidido abandonarla. Pero la agresividad que poseían estos, en comparación al resto de canidos, era notoria. Ello, sumado a su resistencia y regeneración fuera de lo común, además de su mayor tamaño, los hacían unos enemigos temibles. Los humanos que tuvieron la mala suerte de toparse con ellos, y estando estos hambrientos, comprobaron que, los enfrentaran o huyeran, era una muerte segura. Sobre todo con Castiel, quién llegaba a atacar incluso a sus propios compañeros si estos se atrevían a desafiarlo, y eran, obviamente, más débiles que él. En ocasiones, no acababa la cosa solo con una herida de advertencia o reproche, el lycan era caníbal, así que no tenía reparos en incluirlos en su menú.

Pero, aunque no eran una amenaza notable para las ciudades vecinas, la existencia de unos lobos un poco fuera de lo común, llamó la atención de ciertos cazadores, y no únicamente de ellos, pues cuando atacaron su manada, la cabeza de Castiel no acabó adornando un salón como trofeo. Su captura fue para otro uso más “provechoso”, o así lo creía el hombre que pagó una generosa suma de dinero por él.

Sin duda, este sujeto deseaba una mascota un tanto exótica, pero cuán grande fue su sorpresa al descubrir que no era solo un lobo grande, sino, más bien, uno de aquellos humanos que se transformaban en lobos. Aunque en ese caso casi podía decirse que parecía que era al revés. Aquel lobo que se convirtió en un joven que apenas podía incorporarse bien, y mucho menos mantenerse en pie. Tampoco hablaba ni entendía el lenguaje humano… Y lo peor, su agresividad y rebeldía parecían no haber desaparecido, a la mínima oportunidad que viera, trataba de saltar sobre su dueño y acabar con su vida. Una suerte que en su nuevo cuerpo careciera de colmillos y garras, sino aquel hombre hubiera perecido una infinidad de veces. Pero todo tenía una solución, o bueno, “un apaño”.

Castiel fue capturado con cinco años, y aunque como animal ya tenía cierta edad, como humano aún era bastante pequeño. Fue amaestrado y educado con cierta severidad, la paciencia de sus adiestradores solía agotarse fácilmente a causa del carácter tan problemático del muchacho, pero solo acababan por castigarlo como método disuasorio. Desgraciadamente, uno en especial llegó a optar por golpearlo durante sus clases, esto logró que su rebeldía disminuyera y terminara por mostrar más miedo que agresividad. Y aunque fue un efecto negativo, ya que acabó temiendo y sintiendo cierta aversión hacía a los humanos, permitió que pudieran avanzar más rápido con su educación, pues hasta ese momento muchos de los adiestramientos eran interrumpidos casi al inicio por la imposibilidad de obtener la atención del pequeño, o incluso, tratar de no acabar siendo atacados por él. Nadie supo a qué se debió esté cambio, pues cuando el agresor estaba acompañado por alguien u observaban sus clases, ocultaba este método suyo, por lo que no fue hasta unos cinco años después que se descubrió este trato. Obviamente fue despedido en el momento, pero, para entonces, el joven ya odiaba a los humanos. Era obediente, tranquilo y atento, pero todo era gracias al miedo de recibir algún golpe, por lo que, a la larga, el que se relacionara con otros era casi un milagro.

Los años continuaron pasando. El licántropo casi se había olvidado de que podía transformarse en lobo, pues, aunque al principio pasaba casi todo el rato en esa forma, la necesidad de que se mostrara como humano hizo que le impidieran o trataran de prohibirle tomarla durante demasiado tiempo. Finalmente, debido al dolor que le provocaba cambiar de un cuerpo a otro, decidió mantenerse mayoritariamente en forma humana, ya que entonces no tendría que haer tanto cambio, esto provocó que posteriormente aprendiera a mostrar sus extremidades animales aun en su cuerpo antropomorfo, ya fueran su cola u orejas, como medio indoloro para aumentar sus sentidos.

El “lobato” llegó a sus quince años, todo parecía que iba a continuar como acostumbraba, pero dos meses después de su cumpleaños interrumpieron en su casa dos licántropos de su antigua manada. Eran dos de los pocos sobrevivientes, y por su parte, habían tenido vidas diferentes, pero, por ciertas razones, también se vieron obligados a aprender el lenguaje humano y sus costumbres, mas no se olvidaron de su verdadera intención, la cuál era rescatar al resto de supervivientes. Tardaron bastante en topar con Castiel en particular porque era extraño que saliera de aquella mansión donde residía, pero tuvieron la suerte de que algún empleado de allí se fuera de la lengua cuando hablaba con unos amigos en un bar, desvelando que su jefe tenía una “mascota” un tanto particular, cuyos rasgos descritos coincidían bastante con la persona que buscaban.

Aunque habían desarrollado un gran rencor hacía aquellos que habían mantenido cautivo al pelinegro, no podían negar que si no fuera por su extraño interés hacía él, el cachorro seguramente hubiera sido asesinado como muchos otros. Por ello, el allanamiento fue bastante pacifico, poniéndose solo un poco agresivos cuando tocó “convencerlos” para que les devolvieran a su camarada, incluso le dieron una remuneración al dueño para que la perdida no fuera demasiado injusta.

Los dos años siguientes, Castiel los pasó feliz en su nuevo hogar, la manada se hospedaba en unas casas a las afueras de la ciudad, así que raramente veían humanos, lo que les evitaba problemas. En cuanto al cachorro, trataron de que dejara de ser tan obediente y suprimir su necesidad por servir a otros, y aunque lograron que pudiera negarse a ciertas órdenes o quejarse cuando alguna cosa no le parecía bien, parecía que iba a costar bastante tiempo el quitarle las costumbres, además de su nuevo y asustadizo carácter. Por suerte, uno de los miembros que pertenecía a la antigua manada se acordó de un detalle, antes del ataque a la primera manada, el licántropo siempre llevaba atado en la cabeza un pañuelo, y este era para que no se olvidara que también poseía forma humana. Creyó pues, que quizá con uno, lograra volver a ser un poco como antes.

Debido a que el anterior había desaparecido, decidieron llevarlo por unos días a la ciudad para que pudiera elegir uno que fuera de su gusto, la ida fue complicada, pues el licántropo no quería adentrarse en la ciudad. Solo después de varios intentos lograron infundirle la seguridad suficiente para que no echara a correr hacía casa en cuanto lo soltaran. Allí, eligió uno que se parecía bastante al que tenía antaño, uno rojo con llamas de un color más claro. Y aunque esperaban que con eso recordara un poco como era anteriormente, les pilló de improviso el cambio tan radical que tomó su personalidad, volviendo a una agresividad sin límites y llegando a ser bastante peligroso si se lo alteraba demasiado con el puesto. Por suerte, descubrieron que con solo quitárselo volvía a su estado anterior, calmándose.

La nueva manada no usaba tanto su forma lobuna como antes, siendo solo algunos los que abusaban de aquella, incluso había algunos –como Castiel- que apenas la usaban, pero cuando tocó volver a cazar, al ser más cómodo que su identidad permaneciera en el anonimato, era obligatorio hacerlo en la forma intermedia, o en la de lobo completo –dependía del tipo de licántropo y cuál le fuera más cómoda-, pero nunca la humana. Cazaban siempre en grupo y las presas solían ser lo primero que se encontrara, salvo que anteriormente se pidiera no tocar a alguna persona en específico. Las presas eran humanos la mayoría de las veces, si alguna era de otra raza, usualmente se trataba de un despiste o una riña con dicho sujeto que acabó mal. También, el canibalismo de Castiel, raramente se veía, salvo cuando se confrontaba con licántropos de otras manadas, a los que si trataba de devorar como no hubiera una tregua preestablecida entre ambos bandos.  

Aquel lugar donde residían parecía pacifico, pero empezaron a notar cierto descontento entre los ciudadanos, por no hablar de la desconfianza que tenían hacia ellos, la cual comenzaba a ser cada vez más evidente. Queriendo evitar un suceso similar a lo ocurrido a la primera manada, decidieron mudarse. Tardaron medio año en decidirse, pero finalmente optaron por la ciudad de Kyushuu como destino. Los que pudieron, compraron unas casas a las afueras de la ciudad, queriendo seguir el mismo patrón que anteriormente. Otros compraron o alquilaron unos departamentos que si no estaban también a las afueras, se encontraban no muy lejos de allí. Castiel vive en uno de estos últimos junto con otros dos licántropos de su edad. Pertenecen todos a la misma manada.


{E X T R A S}


Gustos:

-La carne humana.
-Los mimos, sobretodo en la cabeza.
-La noche (Con pañuelo), el día (Sin pañuelo).
-Los olores conocidos.
-Dormir, la cantidad que sea.
-Los pañuelos.
-Conocer gente agradable.
-Los premios por un buen trabajo.
-Marisco.
-Cocinar.

Disgustos:

-Los humanos.
-Los lugares bulliciosos o llenos de humanos.
-La comida fría.
-Los castigos.
-Atacar a seres queridos.
-Descontrolarse.
-Los pulverizadores.


Hobbies y manías:

-Tiene la manía de arreglarse el cabello, tanto porque sí como para intentar calmarse.
-En cambio, cuando está nervioso porque miente tiende a despeinarselo.


Información extra:

-Es caníbal.
-Su "estado" cuando esta con el pañuelo suelen llamarlo "modo berseker"
-Cuando esta en su modo normal (sin el pañuelo) es -casi- inofensivo. Además de que se comporta como un perro amaestrado.
-En cambio, cuando está en el berseker (con el pañuelo) es bastante peligroso, siendo usual que ataque porque sí, o responda amenazas de forma violenta.
-Sin el pañuelo reacciona de forma sumisa hacía el maltrato, no tardando en asustarse si continúan con este. Con el pañuelo, lo más seguro es que mate a su agresor.  
-Tiene miedo a los humanos.
-Solo caza en modo berseker pues de este modo puede ignorar su miedo.
-En su forma de lobo puede estar en un modo u otro sin necesidad del pañuelo, lo que significa que no existe una forma "pacifica" de detenerlo.
-Carece de la forma de lobo humanoide, o se muestra como humano, o como lobo.
-Su regeneración es bastante rápida, y tiene una fuerza y resistencia descomunales.
-Es débil a la plata u objetos fabricados con este material. Le queman.
-No suele confesar que es antropófago, salvo a otros antropófagos.
-Puede mostrar sus orejas y cola lobunas en su forma humana, al hacerlo sus sentidos aumentan.
-Tiene un gato llamado Misifú.


Campo Obligatorio

♂Físico

Nombre del Anime/Manga/Videojuego del que procede:
Shokugeki no Soma
Nombre real:
Ryou Kurokiba  
Imagen:
Spoiler:


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Re: Castiel ID

Mensaje por Marek Lundgren el Vie Dic 11, 2015 2:15 am

Ficha aceptada


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