Últimos temas
» I'll catch you, shooting star☆
Hoy a las 9:02 pm por Howl Pendragon

» Censo Septiembre-Octubre 2018
Ayer a las 2:19 pm por Ἀφροδίτη

» Evento Ice Cream-I Scream
Ayer a las 9:40 am por Arlock

» Evento Shinys House
Miér Oct 17, 2018 9:45 pm por Seimei Aoyagi

» Daoko Crystal
Mar Oct 16, 2018 9:54 pm por Daoko

» Deathless Love (antes Silent Oath) (Cambio de botón)
Dom Oct 07, 2018 11:50 am por Invitado

» Fuego verde de verano (Pyralis)
Vie Oct 05, 2018 9:50 pm por Jin Pakpao

» Registro de temas.
Mar Oct 02, 2018 6:17 pm por Nikita Maklakov

» That horrorful thing- Libre
Mar Oct 02, 2018 6:12 pm por Nikita Maklakov


De visita al mata sanos...[Privado Klaus]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

De visita al mata sanos...[Privado Klaus]

Mensaje por Invitado el Dom Jun 21, 2015 10:35 pm

Debía de ser una noche tranquila, debía de ser una noche como cualquiera de las otras...pero no, esa noche algo en la puerta del cuarto que le habían designado se escuchó, e hizo que el joven tritón abriera sus ojos lentamente, había escuchado como si alguien golpease, ¿tocarían la puerta? integró su cuerpo lentamente hasta quedar en la cama sentado, y giró su rostro por sobre su hombro para estar al tanto de lo que pudiera pasar, pero nada pasó, de hecho así como la calma había sido interrumpida por aquellos sonidos, fue devuelta en cuestión de momentos igual. No tuvo más opción por esa noche que volver a acostarse y tratar de conciliar el sueño nuevamente. Cosa que le costó mucho. El día se anunció por las ventanas, y ahora como si nada, pudo abrir sus ojos....integrándose lentamente hasta poder sentarse, parpadeó un par de veces y se levantó seguidamente, tomó de aquella silla las prendas, chaqueta blanca, camisa oscura, con un pantalón de mezclilla y calzado deportivo blanco, la chaqueta con vivos azules, un azul fuerte. Terminaba de vestirse para iniciar con la rutina que era conseguir algo de almorzar y salir, simplemente pasearse, claro, le darían una hora de llegada como venían haciendo desde el momento que había aceptado acompañar al hombre de aquel parque, las condiciones con que lo tenían eran agradables, techo, comida, agua, sobre todo el agua. Cuando obtuvo algo de alimento y regresó al cuarto para poder comer, se encontró en la habitación con el mismo sujeto... ese hombre que le había hecho la oferta de estar en ese lugar...en las manos del hombre, un fólder blanco con la inicial ''H''... vale, no había que ser genio para saber de quien eran esos documentos, caminó con calma y entonces, lo notó, la puerta tenía un papel pequeño rojo. Mirar de reojo afuera en el pasillo, habían algunas puertas con el mismo papel, como si las hubieran marcado.

''Son para visitas al doctor''...decía el sujeto, mientras el tritón con aquel cubo de leche en mano y el popote en sus labios para succionar del líquido blanco, miraba hacía este..¿visita al doctor? ....Haruka no era de hablar mucho, menos con desconocidos, así que una visita al doctor en su perspectiva.

-Inútil...no me siento mal, no estoy enfermo ni necesito ser revisado con aparatos de humanos....así que es inútil que vaya a un médico...mejor enviar a sus trabajadores humanos y orgánicos del ciento por ciento...-

Sólo con ese sujeto en esas instalaciones podía hablar de ese modo más a confianza. El hombre rió un poco y negó suave su cabeza ''En ese médico también revisan pets...así que irás''....el hombre manejaba el fólder con tranquilidad abriendo este...''te encontré en un parque y nunca te he mandado una revisión....no sé si el agua de la fuente donde estabas se encontraba completamente pura....por eso quiero asegurarme, además, eres un modelo inusual en la tienda...tu diseño...por eso quiero aprovechar lo mejor que pueda...así que no reproches y ve''...y le daba el fólder con los papeles en su interior ¿qué tendría? no sabía. Se giró por que le hicieron girarse y caminó por que lo hicieron caminar. Sus labios tomaban del cuadrito de leche que aún mantenía con quizás media cantidad....le sacaron de la tienda, miraba hacía el frente con un punto lejano por lo que prefirió no prestar atención a nada, se metió en el auto y este arrancó apenas el hombre se subía, mantenía la documentación dicha en su regazo.

''Tu cita es a las 11:00 am ...tienes que contestar a todo lo que te pidan...'' ....el mirar azulado del mitológico se mantuvo en la calle, viendo todo lo que pasaba a medida que el auto avanzaba a su destino, ya un letrero anunciaba faltaba poco para poder llegar. ''Una revisión de rutina....será bueno que te vayas acostumbrando por que mientras no haya alguien que pueda pagar suficiente por ti....tendrás que acudir a este servicio de manera mensual''.... ¿una vez al mes soportar a un tipo hablando con él como si tuviera mucha confianza e incluso que le pudiera revisar? ...no, no quería...o encontraba como evitar tener que ir a ese servicio, o encontraba pronto a algún torpe que creyera que sería como cualquier otro pet y se portaría sumiso y cariñoso, para que le sacase de la Defective's Shop y de ese modo poder evadir el servicio médico. No le gustaba que le tomasen unas confianzas como aquellas, un desconocido diciéndole que se quitase la camisa e incluso dejarse en interiores para que pudiera analizarlo, aún cuando dijeran que meramente era una rutina. Suspiró antes de que llegasen al lugar, no había escuchado realmente nada de lo que dijera aquel hombre....pero bajando del auto este simplemente le indicó que esperase afuera una vez terminada la consulta, pues irían a recogerlo tras una cuantas horas, mismas horas en las que seguramente, trasladarían a otros pets para sus revisiones respectivas....

Oh, una visita grupal al médico....aún cuando en lugar de grupo los estuvieran llevando uno por uno. Se giró y caminó con calma para poder entrar, miró bien a las personas que habían allí, una mujer en la recepción, se acercó....de manera amable la chica le preguntó el asunto al que iba, y sólo ofreció el fólder, sin decirle siquiera un hola cordial. Con un gesto que parecía más de aburrido que otra cosa, y era verdad ¿qué hacer en el doctor? aburrirse, sólo eso, la chica le pidió que esperase en la sala de espera, que allí habían sofá para poder estar cómodos mientras el médico les llamaba respectivamente. Solo se giró y caminó para poder llegar a la susodicha sala para esperar su turno y....¡vaya suerte! era el primero al parecer. Miró toda la sala de espera, en efecto solo, no habían ni siquiera mochilas o artículos que pudieran indicarla al muchacho, había alguien antes, caminó y se sentó con calma, aún claro, con ese cubito de leche en su diestra, tomando por la pajilla con calma...

Su mirada se perdió en el techo con tranquilidad notoria.....esperaba, que aquello fuera rápido y pudiera volverse a su habitación, necesitaría tomar un buen baño, y posteriormente, quizás, pediría algún lugar en el cual pudiera estar libremente en el agua. Suspiró tranquilo mientras esperaba que llegase su turno para el médico.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: De visita al mata sanos...[Privado Klaus]

Mensaje por Klaus Niemann el Miér Jul 01, 2015 4:28 pm


— Mira, Wilmer, haremos esto… — El alemán cruzó una de sus piernas sobre la otra mientras sutilmente se enderezaba en el asiento, no le gustaba mucho andar con esas formalidades, prefería ponerse a todo lo largo de un sofá pero no le quedaba de otra si estaba tratando con un socio.— Empezaré revisando a veinte de tus Pets más extraños o inusuales en mecanismo, sin cobrarte este servicio, pero tendrás que darme dos cuerpos que vayas a desmantelar ¿de acuerdo? —. El demente albino soltó una risa un poco exagerada. __ Oye, es una ganga. ¿Cómo negarme? Pero será uno grande y otro pequeño __. Objetó como era esperado por el moreno, apartó su atención de su socio para mirar a algo que brillaba en la oficina de Wilmer, aparentemente una pluma plateada que se había caído de su escritorio.— Uno y medio, bueno, me parece razonable ya que no aseguro la estabilidad de tu mercancía en mi consultorio —. Expresó sin vergüenza pero a Wilmer no pareció molestarle esto, aunque si advirtió que todo lo que fuera arruinado lo tendría que pagar como nuevo.

Abdiel Wilmer, el dueño de la Pet’s Shop, se iba a encargar de seleccionar a los especímenes más raros de su negocio y agendarles una cita en la recién abierta clínica de Niemann; Klaus no estaba seguro de quienes serían los afortunados en tener una consulta por los próximos meses, a decir verdad, el sistema de consulta para los desdichados defectuosos era algo nuevo, puesto que ese era un lujo solamente implementado en la tienda normal. Sí, un lujo, porque para Abdiel los Pets no eran más maquinas que podrían venderse como usadas o desmantelarse, cosa sencilla para él: o servía o no servía. Pero ahora que Niemann había abierto su clínica encontraba “una pequeña esperanza” para aquellos que tenían varias fallas o que estaban “enfermos”; además de eso, realizar una investigación como la que haría Niemann era más que obvio que beneficiaría a ambos, y saciaría su morbosa curiosidad.
Desafortunadamente, Klaus no había conseguido los suficientes científicos como para examinar a todos el mismo día, así que iba a recibir cinco ese día; entre ellos Haruka. Al ser una clínica privada había menos población que en una general; los orgánicos, sin embargo, tenían la ventaja de que había médicos para ellos así que la clínica estaba recibiendo buenos ingresos y es por ello que el hospital no estaba completamente vacío. En Alemania, su otra clínica era mucho más visitada, y si se apoyaba en sus ingresos podría entonces mantener su nuevo negocio por unos años más; al menos eso era lo que esperaba.

La zona a la que fue conducida el mitológico fue a donde se daba consulta especial para los Pets, claro, no iban a atender a orgánicos y maquinas en el mismo sitio; y esta zona no era extraño encontrarla vacía, y menos cuando apenas se estaba marcando la hora de inicio de revisiones al público en general. Era por eso que Haruka se hallaba solo en la enorme sala de esperas.

El Demonio arrastró sus pasos por el enorme pasillo que conectaba la zona de los orgánicos con la zona de los pets. Iba tan distraído en sus propios pensamientos, como muchas veces, que no noto al mitológico sentado en una de las bancas. Se detuvo enfrente del consultorio número tres y sin tocar abrió la puerta.— Ichinose-san, deja de estar durmiendo —. Gritó sin haber cerrado la entrada al consultorio, en un tono por demás molesto.— Van a llegar los Pets de Abdiel y tu haciéndote pendejo —. Y cerró la entrada finalmente, pero no de modo amable sino en un descarado portazo. A Klaus nunca le había importado el ser un malhablado en cualquier sitio, es decir, él era el jefe y dueño de esa clínica; ¿Por qué alguien le diría como portarse? _ Ya te he oído, Niemann-san, y b-baja el tono _. El científico se reincorporó de su asiento y acomodo su bata, frunciendo un poco el ceño por el regaño que bien tenía merecido, si hasta un brinco había dado de lo buena que estaba su pequeña siesta.

— No quiero. ¿Ya ha llegado el primero? —. Con algo de ansiedad el alemán metió su diestra dentro de uno de los bolsillos de su blanca bata para jugar con el encendedor y la cajetilla de cigarros que había ahí; tenía tantas ganas de fumar, pero estaba prohibido y tendría que aguantar. _ Creo que ya, ¿acaso no viste a nadie afuera? _. Era divertido ver a su jefe siendo tan despistado, más no iba a reírse o se ganaría un buen golpe.— Ah, no. Iré a ver —. Finalmente al asomarse en la sala de esperas pudo darse cuenta de que había ya un paciente.— Uhm —. No le sorprendió el no haberlo visto, solía perderse en varias cosas a la vez.

— Buenas —. Saludo de modo ligeramente seco, pero él era así; luego de haberse encaminado a paso firme al pet ahí presente.— ¿Vienes a consulta, cierto? —. Tendría que regañar a la recepcionista por no haberle avisado a Ichinose, aunque seguramente fue que creyó que no había nadie.
— Klaus Niemann, le atenderé —. Se presentó y estiró una mano hacia el contrario. De modo mudo estaba pidiéndole que le entregara el sobre que llevaba, suponía ese era el expediente del contrario.— Sígueme —. Pidió, o más bien demando aunque de modo tan sutil que pareció que aquello fue como si estuviera pidiendo un favor. Una vez que tomó el expediente comenzó a andar dentro del consultorio sin tardar en ir husmeando aquellos datos.— Ichinose-san, este es Haruka —. Le anunció deteniéndose en la entrada, dejo que el pet pasara primero para poder cerrar detrás de él.— Una sirena —. Le pareció un poco extraño una raza femenina para un hombre, pero en fin, seguro era para complacer algún fetiche extraño del comprador. _ Haruka-kun, toma asiento en la cama _. Pidió el científico mientras el demonio se recargaba en una de las paredes para leer a fondo aquel expediente… Vaya que sí era un espécimen interesante, Klaus sintió como si le hubieran dado un juguete nuevo, eso iba a ser divertido… eso pensaba.

Volver arriba Ir abajo

Re: De visita al mata sanos...[Privado Klaus]

Mensaje por Invitado el Jue Jul 02, 2015 12:41 am

Estuvo a punto de mejor levantarse y marcharse de allí, ya luego soportaría los regaños de los cuidadores, por no quedarse y aprovechar la oportunidad, por tirar esa oportunidad a la basura como si pudiera obtenerse cuando quisiera, no podía enfermar...vamos, era un androide, no poseía como tal cual un organismo que le permitiese adquirir virus y bacterías, podía simular muchas cosas pero no enfermedades, al menos no de orgánicos....por que vamos, si le metieran un virus informático, quizás, la cosa sería diferente.Ni siquiera se pudo levantar, pues de momento a otro una persona comenzó con una especie de show...una escenita, el hombre, por su manera de hablar, quizás era el jefe del sujeto que debiera estar atendiendo las consultas en lugar de hacer el tonto dentro del consultorio aquel, levantó un poco el rostro para poder mirar.....y pronto, se quedaba en soledad nuevamente como cuando le habían guiado hasta aquella sala de espera.

Tomó el sobre que tenía la documentación.....era seguro que tendría que tomar esas consultas cada cierto tiempo mientras no le comprasen, por algo traía los documentos, para seguramente abrir un expediente o algo por el estilo, dio un leve suspiro, cerrando sus ojos.

-Sigue siendo una idea torpe...-

No le agradaba, su mentalidad no era la de un ser orgánico, sabía bien que no era más que un milagro de la tecnología, piezas unidas, algo que podrían usar y ya, y aún cuando su vida con sus ''padres'' fue muy real al punto que realmente se sintió como el hijo de la pareja en algún punto....no quitaba que conocía la verdad; era un androide. Por eso era que no le cabía en la cabeza ir a un médico...¡no era un humano!....pero, aquella clínica en el momento que entró le pareció rara, un sitio para los orgánicos, y otro para los que eran como él, para colmo, era el primero en estar, quizás por ser horas tempranas y cuando apenas iban a iniciar, o quizás por alguna otra razón. El hombre que había aparecido antes con un vocabulario por demás florido, ahora volvía a aparecer, esta vez con un porte más elegante, y ¿por qué no? amable. Sin siquiera decir nada más que un simple movimiento de cabeza que bastaba como presentación, se levantó de la silla y entregó aquel sobre que tenía la información de si mismo....¿por qué demonios lo obligaron a hacer eso? ....

-En realidad...no creo que sea necesario que me atienda tal cual...no puedo enfermar...-

Y sólo lo habían enviado por el ''pensamiento de que el agua de la fuente pudiera hacerle algo''....algo estaba mal, no le sonaba lógico y menos que hubiera sido el primero en llegar ¿qué el médico ese no iba a atender a varios pets? deberían estar allí ¿no es así?....sus manos fueron a meterse en la chamarra que portaba, y comenzó a andar con el otro, atrás de este mejor dicho. Llegaban a la puerta que antes había abierto y gritado a alguien en su interior, pasando antes por ofrecimiento del mayor...su mirada frívola se postró en el ...¿doctor? ....¿y el estetoscopio? ....entre cerró su mirada, era raro, en las clínicas todos los doctores como rasgo característico llevaban un estetoscopio y este, nada, daba más pinta de ser un científico loco, quizás por haber despertado recién. Miró hacía donde estaba el que antes había gritado de manera tan...poco amable, y más por la vulgaridad de su vocabulario.

-Diseño de Sirena...aunque también me conocen como Tritón..-

Respondió como si fuera una manera de defender su género, sabía que cuando uno decía Sirena, de inmediato la visión era la de una mujer desnuda de cintura a cabeza, con bello cuerpo fémino y cabellera larga, hermosa y con una larga y agradable cola de pescado, que relucía una figura de reloj de arena....si, en él también relucía su cuerpo, su anatomía daba bastante para ser admirado, y la estructura de su aleta era una que podía hipnotizar por los destellos suaves y contrastes del material, si que hacía honor a su mitología, pero...el problema siempre era ese, sirena, hacía pensar en una mujer, y no daba puerta a un varón, de hecho pocos conocían el término Tritón, tan así, que incluso su expediente parecía afirmar una sirena en término fémenino...pero...podría ser un sireno ¿no es así?....Volvió su mirada al frente con calma, observando al sujeto que parecía llamarse Ichinose.

¿Cómo se supone que les haría entrar en razón? caminó y con un suspiro suave, hasta molesto aún cuando no pareció, se terminó por subir en la cama que le había indicado el supuesto doctor.

-Como dije ...estoy bien...ni siquiera sé por que me han mandado aquí.... -

Su mirar, fijo, y frívolo en parte, se fijó en el hombre que sujetaba la documentación que había llevado.

-¿Ya me puedo ir? ...-

Aunque su gesto no lo expresaba, estaba algo ansioso en ese lugar, miró a su alrededor, tratando de identificar todo lo que le rodeaba, completamente desconfiado...ni siquiera afuera en la sala de espera pudo estar tranquilo realmente, aunque parecía, allí dentro era peor. Su mirar azulado se alternaba entre el doctor que se había presentado y el otro sujeto, Ichinose .
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: De visita al mata sanos...[Privado Klaus]

Mensaje por Klaus Niemann el Sáb Ago 08, 2015 7:28 pm

Levantó con un poco de pereza su atención hacia el pet que comenzaba a hablar. La voz de este era tan monocromática que sintió un poco más de pereza de sólo oírle hablar, no sólo el tono de su voz, también la expresión que portaba en su rostro. Aunque él no era precisamente el ejemplo de persona más que demostrativa, pero ¿no era cansado para un ente como ese el mantener siempre la misma apariencia. — En realidad si puedes enfermarte —. Su asistente, Ichinose, se encargó de revisar lo que sería el “corazón”, con un estetoscopio comenzó a inspeccionar su pecho. — Claro, no es exactamente como en un humano u ser orgánico —. Klaus no iba a hacer movimiento alguno, desde su lugar iba a asegurarse de que Ichinose hiciera todo lo que creyera posible para que aquella revisión fuera más que satisfactoria. — Pero podría darte un sobrecalentado, según me parece los síntomas en un pet son similares a los de un humano común. Fiebre, dolor de cabeza —. Le explicó, así que no era tan descabellado el motivo por el que habían llevado a Haruka a dicho lugar.

— Dices que no necesitas esto, pero el dueño de la Defectives te mando con nosotros. ¿No crees que podría ser un modo de prevención? —. No entendía a este modelo, no es como que quisiera juzgar, pero hasta un idiota como él comprendía porque había sido llevado; a su ver entonces, sino comprendía, el tritón era mucho más idiota que él. Ichinose se encargó de tomar sus signos vitales, si es que podía llamarlos así a los de una máquina. — Tritón, entonces los editores de expedientes no comprenden el mercado en que están vendiendo ¿no? Haruka —. Se fijo en el contrario justamente como este lo hacía, aunque esto no duro realmente mucho puesto que Ichinose no sólo anoto lo que observaba sino que le hizo recostarse por completo en la cama. — Por sirena yo tomó a una mujer con bonita cara, pechos grandes y cola de pescado. Soy una persona común ¿no? ¿Sus catálogos no deberían de presentar estos expedientes para la comprensión de una persona común? —. Con atrevimiento se dirigió a Haruka.

No tardo en caminar hacia ellos, manteniendo siempre su atención sobre su figura. — Ichinose-san, ¿no piensas lo mismo que yo sobre las sirenas? — Aunque le hablo a su ayudante no dirigió su vista a él. _ Definitivamente pensaría en una mujer _. Tal vez no, tal vez sólo quería el apoyar al demonio para divertirse un rato con el pet. — A ver, Ichinose-san. Tómele una muestra de aceite… o lo que sea que usen para simular su sangre —. Se bufó ligeramente a la vez que le entraba de golpe el expediente del pet.

Los tratos de Klaus nunca habían sido suaves, con nadie. — Haruka, ya leí tu expediente. Y veo que tienes algo que no cualquier pet tiene ¿no? —. Se refería e se perfecto mecanismo del contrario por formar una cola, una perfecta cola que parecía tan real o mejor que una real. Ichinose se perdió un momento al buscar alguna aguja para hacer lo pedido por su jefe. Aunque las agujas requeridas para tal cosa serían mucho más gruesas de lo normal, después de todo el mecanismo de un pet era mucho más difícil de penetrar que el de un orgánico. — Te diré algo, Haruka. Wilmer, el hombre que los vende me dio acceso libre a ti; así es… voy a jugar, digo, estudiar a fondo tu organismo —. Una sonrisa ladina se formó en sus labios cuando se inclinaba a él, apoyando una de sus manos sobre el colchón de la camilla y para ello acercándose al contrario. — No debes de quejarte, no te haré nada doloroso… aún. Así que tú sólo has caso, nadie quiere verme de malas —. Le advirtió antes de atreverse a recorrer una de sus piernas con la mano libre, aun sobre aquellas prendas que arrugo a su tacto algo tosco. — Bien, haz lo que te dije —. Y se apartó de él para mirar la parte inferior de su cuerpo y poder detallar cuando la “transformación” se diera en “la sirena”.

Volver arriba Ir abajo

Re: De visita al mata sanos...[Privado Klaus]

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 08, 2015 11:42 pm



Vale, jamás pensó en que su sistema pudiera sobre calentarse, que algo dentro de su mecanismo pudiera comenzar a fallar por cualquier razón, sólo cuando el otro comenzaba a explicar como era que un robot podría ''enfermar'' fue que inició a relacionar a un robot y su funcionamiento como el organismo de un ser vivo....así, ya tenía un poco más de sentido, enfermar, era algún fallo en el caso de un androide, observó a Ichinose que se acercaba con un estetoscópio para analizar el latido continuo de la pieza que fungia como corazón, el mirar se posó en el aparato en su pecho, sintiendo la mano en su espalda de manera suave, momentos después, observó al hombre que daba la impresión de ser el jefe, aún cuando intentó procesar algo que le sirviera para dar una razón en contra de lo que el otro decía, sabía, era cierto....podria algún sistema fallar, y eso podría considerarse como enfermedad... ¿sobre calentarse? eso si lo dudaba, pero ahora que el otro explicaba, y que había relacionado un orgánico con una máquina figurativamente, no podría descartar tampoco una posibilidad.

-Si lo dices de esa manera...-

Volvió su mirar hacía el hombre que tenía el archivo en manos, no pudo negarlo, y su cabeza se movió apenas suavemente de arriba a abajo, con las manos posadas en el borde de la camilla donde estaba sentado. El ...¿ayudante?, Ichinose, le hacía con movimientos suaves, indicaciones mudas, recostar, y tuvo que recostarse....mirando al techo, dio un suave suspirar apenas, realmente no tenía idea de por que le catalogaban como sirena, quizás, por ser el nombre ''genérico'' de la mitología...puesto que en muchas mitologías decían ''sirenas''....era raro ver a alguien que dijera ''tritón'' y no sirena al referirse a una criatura mitad humano, mitad pez. popularidad, fue la conclusión a la que llegó....pero ¿cómo decirlo? el hombre se notaba ser culto, y era seguro que ni él, con todo su procesamiento, podría llevarle la contraria. Giró el rostro para mirar al otro desde la mesa todavía recostado.

-Cuando uno piensa en la criatura mitológica que es mitad humano y mitad pez...lo primero que piensan es ''sirena''...tal vez por eso lo han puesto así...-

Desvió el mirar...¿debía molestarse por lo que decía? una mujer de buen rostro, pechos grandes sin prenda alguna cubriendo, y cola de pez....Observaba al otro con un tanto de ¿enfado? ...¿ofendido? a saber, no podía saber cuál era la expresión para con el hombre, era raro, sentía como si aquellas preguntas más que buscar una respuesta, buscaban fastidiar al pet, y vaya que lo lograba....no pensó que fueran a querer hacerle un exámen psicológico para ver que tan bien razonaba. Era cierto, lo sabía pero...¿qué se suponía que debía decir? no es como si le dieran el acceso a los catálogos y cada expediente para poder verificar que todos los datos fueran comprensibles y a corde a la mercancia que se estaba vendiendo. Observar al hombre, y luego al ayudante....vale, que afirmasen de esa manera...ya era como si lo hicieran por querer molestar...entre cerró sus ojos, con el ceño ligeramente fruncido.

-No soy una mujer...es obvio eso...-

Fue lo único que pudo decir en su defensa, lastimosa defensa por cierto. Miró a Ichinose marchar por una aguja a donde las mismas esterelizadas, integrándose apenas un poco sobre sus ante brazos posados en el colchón, vale, mentalizarse que sólo tenía que soportar la rutina de cualquier persona que va al médico y podría irse de allí, ya con aquellos pocos momentos se había sentido de por más incomodidad , y pensar que solo fuera por un error de los tipos que habían escrito los archivos con referente a él. Su atenci´no pasó pronto de estar en Ichinose, que buscaba el material para la muestra, a el hombre que retomaba la palabra. Le sosturo la mirada cuando se acercaba.... ya no pudiendo mantener el gesto tan frívolo que acostumbraba tener, ¿el mismo dueño había sido quien lo mandó? ...

-N-no me mandó por precaución...¿o si? ...-

Ya con lo que dijo el otro y más el modo, le quedaba claro que no era simplemente por estar prevenido de cualquier problema que pudiera haber, o quizás, estaba delirando, e imaginaba situaciones que fueran mentira. su diestra apretó un poco la superficie del colchón de la camilla, inclinándose hacía atrás por intentar sostener una distancia del ajeno. Podría decir, con seguridad, que se sintió la persona más estúpida del planeta, o mejor dicho, robot ....¿qué las máquinas no erran? vaya que estaba equivcado ese dicho, pasó algo de saliva...siempre observando el rostro del hombre, analizando sus facciones, sus gestos, las palabras....podría ser su imaginación, o sugestión pero....juraría, que ese tipo no estaba pensando en una revisión común y corriente como a cualquier paciente daría. El tacto, la firmeza, le hicieron sentir un escalofrió igual, y observar hacía la mano...incluso las piernas habían flexionado un poco en inercia, quizás como si fuera una manera de ''defensa'', burda, ¿verdad?. No le daba confianza...en verdad, no le daba confianza, su cabeza le hizo ver prácticamente un ''peligro'' ...su sistema había temblado un poco incluso....en un escalofrió, apretando sus puños un tanto....si por él fuera, no haría nada de lo que le decía el otro...pero ¿arriesgarse?, si bien, podría molestarse el hombre que estaba allí, el ...médico, su preocupación iba para con lo que dijo el otro, si lo había mandado el dueño de la tienda...tenía que hacer caso, o enfrentarse al tipo que le envió allí en primer lugar....

Los pensamientos fueron cortados de tajo cuando sintió que le tomaban el brazo, por inercia intentó soltarse, pero viendo que era el ayudante....que le hizo recostarse....pidiendo que estuviera tranquilo...no podía, nunca había ido al doctor, y siendo la primera vez que iba, saberse que no era paciente si no objeto de estudio, le alteró un poco, miró la aguja.

-Esa cosa...es demasiado gruesa...-

Más no importó, se quejó un poco al sentir la aguja penetrar la piel en la parte frontal a su codo, pudo ver el líquido...¿cómo lo llamaban?...usualmente decían que era sangre, pero vamos, sabía bien que no era una sangre tal cual, la aguja terminó por llenarse de la muestra, y cuando le quitaron la aguja, dejaron el algodón para que no sangrase más de lo debido, como si fuera real , como un chico normal sería tratado si iba a por estudios clínicos. Observó al hombre alejarse con la muestra, y su mano contraria, apentas quitó el algodón, tras unos momentos no sangró ya de aquella muestra que tomaron. Se sentó....sólo para notar a aquel sujeto, mirar fijamente...llevó sus manos donde su pantalón apretando un tanto el cinturón que sostenía la prenda.

-Serás....-

No terminó de hablar, quizás intimidado, quizás por respeto, no sabía ni él mismo, desabrochó el pantalón y retiró este, procurando mantener las piernas flexionadas para no dejarse ver del todo la desnudez, con una censura bien dad por la posición de las piernas, una ve que la prenda quedó fuera de su lugar, mantuvo las piernas flexionadas, y sus manos sobre sus rodillas, antes de poder observar apenas de reojo...no era que fuera tímido, pero si desconfiada...cerró sus ojos y posó sus manos en el colchón. Desde sus muslos así como rodillas, laterales de estas, pequeños orificios,diminutos en realidad, se abrieron para dar paso a las pequeñas piezas, nanobots, mismos que se movieron con gran velocidad, a causa del neuro transmisor de su cabeza, dentro de esta, los nanobots, azules brillantes, se movían generando pequeños efectos de luz cristalina, aludiendo al material, con agilidad y velocidad rodearon sus piernas, hasta poder cubrir estas por completo, hasta sus pies, cada nanobot dando impresión de escama, y miles, dando la imagen de una extremidad que terminó de formarse por el sistema de polea, que hizo que sus pies se contrajesen a un espacio hueco en su interior, y extendieran aquella última pieza, la aleta caudal, azul un tanto transparente, que terminó de conectarse con los nanobots, para terminar por formar aquella aleta de pescado.Extendió un poco la aleta, moviéndo esta así. Contrastes de luces por la luz del cuarto, mostrando un nivel de realismo que incluso quizás, superaría a cualquier verdadera cola de sirena. Dio un suave suspirar. Ichinose pareció quedar algo boqui abierto, dejando la muestra y acercándose un poco. Miró de reojo su brazo donde le tomaron la muestra, y seguido, hacía donde la chamarra que le había quitado Ichinose al tomar la muestra...volvió su mirada hacía el doctor (Klaus).

-Me quejaré...si me haces cosas raras...-

¿Amenazar? no, simplemente lo lógico, vamos, las palabras ajenas habían sonado en por demás a claramente amenazas, y eso, no era un vocabulario que un médico debiera usar con sus pacientes ¿cierto? ....extendió la cola de ''sirena'', apenas moviéndola un poco antes de flexionar un tanto nuevamente la extremidad, sus ropas, excepto la camisa, que tenía aún puesta, yacían en una silla para paciente que había frente al escritorio, colocadas allí por Ichinose, que miraba la aleta con gran admiración, fácil de impresionar, quizás, le daba igual, la mirada algo recelosa, ''defensiva'' estaba sobre el doctor aquel.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: De visita al mata sanos...[Privado Klaus]

Mensaje por Klaus Niemann el Sáb Ago 15, 2015 9:33 pm


El alto demonio se encogió de hombros un instante en que había dado sus motivos para considerar que aquella visita no era estúpida, o no era un mero capricho aunque podría fácilmente darse a entender como que era eso; realmente al final le importaba la salud de Haruka, la verdad era esa, pero no porque fuera una buena persona sino que si Haruka enfermaba y no podía curarlo entonces era un retroceso en su objetivo. No, podría ser que más que eso; lo que sucedía es que no podría el perdonarse perder un juguete tan bueno. Después de todo eso era el tritón para él, un juguete costoso y divertido. — ¿No crees que puedas enfermarte? Haruka —. Hizo una pausa, manteniéndose a su lado mientras su ayudante estaba tan entretenido en sacarle sangre, o lo que sea que fuera ese líquido que poseían. En verdad veía algo de duda en la inexpresiva cara del pet, era fácil saber el porqué es que no creía en sus palabras; puesto que era consciente de que un pet tenía menos posibilidades de enfermarse como un orgánico, a menos que esto fuera un fallo en su sistema. — Sin embargo, es verdad. Nadie en este mundo está exento de desperfectos, de errores y desgracias que podrían atacarle de pronto —.

La verdad era un poco molesto para Niemann descubrir que su ayudante era mucho más humano de lo que le gustaría, pues es verdad que aunque iba a tomar la muestra de sangre sin miramientos en ese momento pareció tener el cuidado más posible. Suspiro, para él los pets no deberían de sentir dolor; no había un motivo por el cual tenerles tanta compasión. Sí, Klaus era bastante frío en este aspecto pero desde su punto de vista esas máquinas no tenían alma y por tanto no nacía de él ser una persona sensible. Aunque igualmente, de saber que tenía algo que se pudiera llamar “alma” eso no aseguraría que fuera la persona más correcta y educada posible. Y todo esto venía porque Ichinose se disculpó cuando la gruesa aguja penetro la piel y luego la carne del pet extrayendo lo pedido; incluso había agradecido el que permitiera esto sin causar problemas.

— Sigo diciendo que está mal. En realidad era en Grecia antigua que se citaban como mujeres hermosas con cola de pez ¿no? —. Hizo una pausa entre sus palabras. — ¿Pero sabías que antiguamente, más antiguo que los griegos, eran más bien mujeres hermosas de los torsos para arriba, de abajo eran pájaros? —. Añadió a su refutación sin importarle si era terco, no veía caso el esconder algunos aspectos de su carácter. — Veo que no eres una mujer —. Soltó con evidente diversión en sus palabras, incluso sonriendo de modo algo ladino al acompañar sus palabras. — Sólo dije que tu expediente parece tener mal la raza —. Pero movió su cabeza en una negativa como no deseando hablar más de ese tema. — A menos que quieras decirme que los clientes en verdad no sepan el concepto general de una “sirena” —. Y era seguro que difícilmente le harían cambiar de opinión.

Pacientemente el demonio espero a que su asistente terminara con lo que antes había mandado, se quedó quieto a lado de ambos habiendo dado por terminado aquel tema tan estúpido sobre el termino sirena. Aunque no pudo evitar el divagar ligeramente, el pet delante de él no parecía en nada una sirena; ciertamente, y aunque sonará grosero de su parte, hasta se decía a si mismo que Haruka no tenía algún aspecto llamativo como se supondría que tendrían estas criaturas. Tal vez, en el fondo estaba ligeramente decepcionado de que esa sirena fuera hasta ese momento tan común. Arqueó una ceja ante sus propios pensamientos, tampoco era como si tuviera idea de que planeaban los diseñadores cuando le crearon. Pero lo más probable era que Haruka hubiese sido hecho para pasar más como un humano que como una de esas costosas máquinas. — ¿Qué? —. Giró su atención al pet, una vez más. — ¿Y por qué es que crees que no estás aquí por precaución? —. Sí, podía ser que Haruka hubiera acertado aunque no del todo. — Qué tal si te miras un poco más en el espejo —. Dio un paso atrás cuando dejaba libre el camino para que Ichinose se apartara; con la muestra en la jeringa y la que por cierto no iba a tardar nada en vaciar dentro de un tubo de vancutainer, un poco más grueso de lo normal también debido a la aguja que iba a clavar ahí. — Sinceramente, no eres demasiado el tipo de pet que compraría yo… y creo que muchos clientes tampoco. ¿Cuánto tiempo llevas en la tienda de nuevo? — Cínico, grosero, poco tacto; así era Klaus cuando se le provocaba lo suficiente y por diversión también. — Dime, Haruka, ¿no crees que es mejor que al menos funciones para ver que de nuevo se puede aprender de un prototipo ya hecho, como tú, a que estés juntando polvo en la tienda? —. En silencio, Ichinose, se retiró por varios minutos para ir a dejar aquella muestra en un laboratorio especial. — Definitivamente prestarte a mi es una mejor utilidad ¿verdad? —. Y eso que se refería a solamente prestar sus servicios como pet y objeto de estudio y no como algo mucho más aunque podía el pensar en hacerlo, pero sería poco ético ¿no? Aunque a él que mierda le importaba si era poco ético o no.

— Anda, prosigue —. Sin quitar el tono de voz burlón de su parte ante lo que le pareció una réplica callada de parte del pet, y la cual por cierto hizo como que no había escuchado y por ello él hablaba.

Por muy extraño que pareciera, el alemán no tuvo una mirada morbosa cuando se había quedado completamente en atención a la “transformación” que sufría Haruka. Fue realmente fascinante ver cada una de las acciones, bastante pequeñas y rápidas, que realizaba el mecanismo del pet; en verdad que aún podía sorprenderse del alcance que tenía la tecnología usada en esos seres y es por eso que se había visto incitado a instalarse en Kyuushu. — Tu expediente no mentía, Haruka. Eres un sistema único —. El demonio tuvo que entonces contenerse ante lo que a sus oídos, y claro a los oídos de cualquier otro tercero, sonaría como una amenaza, por supuesto que a Klaus esto no pareció importarle, no temió y realmente hasta le parecía divertido el que se mostrara de esa manera. — ¿Algo raro? ¿Podrías definirme que es raro para ti? —. El demonio no tardo ni un segundo en pasar una de sus manos y con atrevimiento acariciar su perfecta cola de sirena. Y fue un toque bastante más delicado de lo que se esperaría de alguien tan bruto para manejar las cosas como él, y no sólo eso, sino que no le había mirado al rostro; se había centrado en templar a detalle cada una de esas aparentes escamas. Alejo su mano luego de un par de minutos en que confirmo la suave textura. Se volvió a reincorporar completamente para rebuscar en el bolsillo de su pantalón.

Sacó su móvil. — Me gustas, Haruka — ¿Cómo no iba a gustarle tan perfecto sistema? — A ver, sonríe a la cámara —. Una vez más giró divertido con el aparato en mano, listo en la aplicación y sin demorar le tomó más de una fotografía, bastante rápido. — Ponte boca abajo, ahora quiero mirarla desde otro ángulo —. No, no lo pidió sino que lo ordeno y de manera bastante despreocupada y desvergonzada. Con una mano tocó suave su hombro, apenas presionando sus dedos en esa zona antes de empujarlo contra la camilla indicando que era mejor hacerle caso. — Apura, Ichinose-san se va a tardar y voy a aprovechar… — Susurro maliciosamente, tan rápido como había tomado las fotografías se apresuró hasta la puerta del consultorio para finalmente cerrarla con seguro.

Volver arriba Ir abajo

Re: De visita al mata sanos...[Privado Klaus]

Mensaje por Invitado el Dom Ago 16, 2015 1:43 am


Todo aquello era tan extraño....y claro, posiblemente no era algo que sucediera todos los días, escuchar las palabras del hombre mientras el humano tomaba aquella muestra...su atención puesta en la aguja, pero su mente, escuchando bien lo que decía el hombre....cada palabra, cada crueldad dicha por el otro, sin duda alguna, ese sujeto era de los que consideraban a los pets simples herramientas, y no es como si fuera un pet que se sintiera ser alguien con derechos como un humano pero, tampoco podía menos preciar su existencia por tener tecnología avanzada y no ser un orgánico por completo, pero eso no significaba que pudiera hacerle ese tipo de comentarios....no observaba al hombre, no iba a darle gusto que pudiera ver la expresión de molestia que se había puesto en su cuerpo. No prestar atención fue lo que hizo que apenas sintiera manos en la cintura, tomando la camisa que usaba, Ichinose había tomado la libertad, con el pretexto del análisis, de quitar al chico la prenda única que le restaba, miró al hombre que pedía disculpas y aludía todo era con el fin de la consulta, dio un suspiro antes de poder simplemente quedarse con el mirar agachado igual que la cabeza, y algunos mechones de cabello cubriendo exitosamente sus ojos. No interesarle a los clientes, si, lo sabía...y realmente aquello le tenía sin cuidado pero...si realmente....si realmente aquello le tenía sin cuidado ¿por qué sentía ese ligero enfado con el hombre? ...

-Pues...bastante...-


¿Y por eso debía admitir ser convertido en un objeto de estudio? suficiente era que muchos les consideraban objetos como decía el otro....y ahora, ¿servir para ser estudiado? ...realmente, no contestó ...sólo sintió como su lengua se apretó contra su propio paladar, y los dientes chocar uno contra otro, en un apretar fuerte que dio, sus labios siquiera se movieron, y ni siquiera un sonido salió en respuesta al otro....sus manos, se habían cerrado sobre la superficie de la camilla, apretujando suavemente la blanca sábana que cubría el colchón aquel, se sintió bastante....¿inútil? ¿impotente? no poder siquiera darle la contraria a una persona que sentía que era un objeto, muchas veces ya había ''encarado'' a otros que creían que los pets no eran más que simples máquinas, y en muchas ocasiones, había logrado callar a aquellos que aseguraban los pets no podían siguiera sentir.

Siempre mantuvo el silencio total ante las palabras ajenas...¿y por qué tendrían que mentir? si mentían aludiendo podía tomar una forma de realmente un tritón, o sirena, y al momento descubrían ser una farsa, el único afectado sería él que seguramente terminaría desmontado y reciclado....y aquello no le gustaba en lo más mínimo....¿definir algo raro? volvió su mirada hacía el otro y cuando estuvo por hablar...se percataba, que no sabía que tipo de cosas hacían los doctores en una cita médica...no obstante, algo si sabía, el azulado mirar fue hacía el otro...notando como era que Ichinose se había ido a los laboratorios a hacer los procesos pertinentes con la muestra de sangre que había tomado. Cerró sus ojos, observando hacía donde estaba el doctor.

-Si me dañas....-

Especificar, o al menos intentarlo. Más raro de lo que hubiera pensado, aquel tacto fue más delicado de lo que la voz ajena dictaba que podía ser de agresivo. Observaba la mano que pasaba por la superficie de la cola aquella, apenas moviendo con suavidad la aleta, no dolió, así que no dijo más al respecto de eso....el flexionar suave su extremidad ahora animal, en conjunto con los contrastes de luz de la habitación, suaves destellos de variables tonalidades de azul, lentamente subió su mirada hasta ver al hombre apenas de reojo, tomando una bocanada de aire suave apenas, de momento, cuando el demonio buscaba en su pantalón, se pudo un tanto alerta, hasta que vio que sacaba un celular....bueno, no era nada del otro mundo. Frunció ligeramente su ceño al escucharle.... ¿qué hasta hacia unos momentos no dijo que no era su tipo de pet? aquella broma era mala, sin duda alguna....la primera foto, mostraría a un pet confundido completamente....la segunda foto no difería mucho, ¿pudo sonreír? no, pero si que mostró un lado que no sabía siquiera que su mente podía programar, vergüenza...se encojió de hombros un poco apenas, desviando el mirar... ¿para qué querría fotos? no le daba importancia, pero no quitaba que su sistema le obligaba a simular la vergüenza de alguien que no era muy afecto a ser fotografiado. ¿Ponerse boca abajo? ...el tacto, el apretón y posteriormente empujón a la camilla, su cuerpo se recostó en esta, pudiendo apoyar sus ante brazos en la camilla ycolocarse un tanto de lateral, viendo hacía el otro ....

Su cola se movía, elevándo esta un poco y dejándola caer nuevamente en el colchón aquel. ¿Pero que demonios? ... sus manos se apoyaron, y su cuerpo se irguió un tanto, contrario a lo que el otro quería, ¿qué? no tenía confianza de lo que el otro, sus manos reposando en la camilla, y su cuerpo integrándose para poder sentarse en la camilla, la cola quedando colgando de la misma y la aleta meciéndose suave de derecha a izquierda y a un ritmo incluso algo hipnótico... con la atención completamente puesta en el otro ...no decía nada, pero su gesto si que demostraba algo que hasta ese momento en el tiempo de estar en ese consultorio no había enseñado, molestia....esa molestia por el otro, vamos....las palabras llenas de crueldad del sujeto, y ahora.... demandante, además, ver que el sujeto cerraba la puerta no le había dado muy buena espina.

-¿Para qué las fotografías? ...-

Se quedó sentado en la camilla, con la aleta colgando un tanto y meciéndose suavemente de lado a lado, aún con aquella muda advertencia que era mejor hacer caso, sin contar, que el otro quería otra perspectiva , otro ángulo, y estar como estaba, igual daba otro ángulo ...¿no?. Miró de reojo la puerta, tenía muchas dudas, demasiadas, pero...si hablaba y las decía...era seguro que el otro le daría algún tipo de reclamo o reproche, o burla...si, sobre todo burla...no encontraba como contradecir al hombre...y aquello resultaba frustrante, aún cuando su rostro no llegaba al punto de expresar las emociones que su sistema le hacían emular.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: De visita al mata sanos...[Privado Klaus]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.